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Marco de Benito abre una boutique de arbitraje internacional en Madrid

La nueva firma señala como sello de identidad "una radical independencia"Para De Benito, “junto con despachos grandes y medianos, el mercado actual demanda despachos pequeños, a la vez que artesanales, eficientes y sofisticados en tecnología e internacionalización, donde difícilmente surjan conflictos de interés".
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El abogado Marco de Benito ha fundado un despacho especializado en arbitraje internacional, Marco de Benito Estudio de Arbitraje, con sede en Madrid.

Está ubicado en el número 24 de la calle Argensola. Ayer abrió sus puertas.

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La integran inicialmente De Benito, árbitro internacional con una dilatada experiencia, y la abogada franco-española Séverine Beaudet, también especializada en arbitraje internacional.

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Los letrados Séverine Beaudet y Marco de Benito se formaron en algunos de los despachos más prestigiosos en esta materia.

El núcleo de la nueva firma lo constituye la actividad como árbitro de Marco de Benito en disputas comerciales y corporativas, y en proyectos de energía e infraestructuras.

De Benito ha participado en arbitrajes en Londres, París, Ginebra, Milán o Miami, además de Madrid y Barcelona, y ha dictado laudos en equidad y en derecho español, italiano y austríaco, así como en aplicación de la lex mercatoria.

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Entre sus casos más recientes como árbitro destacan un litigio sobre reconstrucción de carreteras en Armenia con financiación del Banco Asiático de Desarrollo, y otro entre sociedades de Italia y Hong Kong por un proyecto de extracción de gas natural en Nigeria.

Para De Benito, “junto con despachos grandes y medianos, el mercado actual demanda despachos pequeños, a la vez que artesanales, eficientes y sofisticados en tecnología e internacionalización, donde difícilmente surjan conflictos de interés y que tengan como sello de identidad una radical independencia”.

Marco de Benito (Valencia, 1974) es doctor en Derecho por la Universidad Pontificia Comillas de Madrid, con una tesis escrita en su mayor parte en Yale Law School y el Instituto Max-Planck de Hamburgo.

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Inició su carrera en arbitraje 2002 en Uría Menéndez.

Es profesor de Derecho Procesal e Historia del Derecho del Instituto de Empresa (IE) Law School, donde dirige el módulo Jean Monnet “Hacia un Derecho privado común para Europa”.

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Ha dictado cursos y conferencias en universidades como Harvard, Bolonia, Maastricht o Pekín, y es académico correspondiente y vocal de la Sección de Derecho Procesal de la Real Academia de Jurisprudencia y Legislación de España.

Es autor de ‘Justicia o burocracia y El convenio arbitral’, y coautor de ‘Historia del Derecho en Europa’, que cuenta con edición inglesa. Ha coordinado también la ‘Enciclopedia del arbitraje’ y la obra colectiva ‘Arbitraje internacional en Europa’.

A partir de 2011, De Benito se concentró en su actividad académica, colaborando a la vez con Moscardó como counsel.

Los directorios internacionales Who’s Who Legal y Global Arbitration Review lo señalan como uno de los árbitros más reconocidos de su generación.

Séverine Beaudet, por su parte, se formó como abogada con Bernardo Cremades, donde trabajó durante más de ocho años como secretaria de tribunal en arbitrajes comerciales y de protección de inversiones, sobre todo en asuntos relacionados con proyectos de infraestructura.

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Tiene el francés como lengua materna y es bilingüe en español e inglés.

Forma parte del grupo de analistas legales de Investor-State LawGuide y es miembro del panel de consultores Peerpoint, perteneciente a un despacho internacional con sede en Londres.

También brinda apoyo como secretaria administrativa en arbitrajes internacionales en español, inglés o francés.

Ha trabajado también como asistente del presidente de un dispute board (tribunal permanente encargado de ir resolviendo las disputas que van surgiendo durante el desarrollo de una proyecto de construcción) en Oriente Medio.

“La clave no es competir, sino colaborar», sentencia.

De Benito señala que «si cada cual aporta su diferencia específica, toda la comunidad se enriquece».

«Firmas independientes, centradas en la búsqueda de la excelencia en el oficio de árbitro, aportan transparencia, diversidad y confianza, justo cuando más se necesita”, añade.