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“No tenemos un tribunal del jurado, tenemos un amago”, afirma Gustavo Larraz, impulsor del jurado popular en España

Gustavo López-Larraz fue uno de los grandes impulsores para la implantación de la Ley del Jurado en España, contemplada en el artículo 125 de la Constitución. Foto: ICAM.
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El balance sobre la implantación del tribunal del jurado en nuestro país no puede ser más agridulce, según Gustavo López-Muñoz y Larraz, fundador de la Asociación Pro Jurado en España, director del Departamento de Penal y Extradiciones de JL Casajuana Abogados, y uno de los abogados que más han contribuido a que esta institución terminara por echar raíces.

Porque, por una parte, el jurado popular se ha consolidado; los ciudadanos concurren, participan y cumplen ejemplarmente sus funciones, pero por otra se ha convertido en minimalista, por lo inadecuados de los delitos comprendidos (muchos de ellos “delitos basura”) e absolutamente insuficiente para abordar otros delitos tan necesarios de la participación ciudadana como los delitos e odio, de maltrato de género, de abusos sexuales, etc.

“Por ello, no tenemos un tribunal del jurado, tenemos un amago”, afirmó durante su intervención, el pasado jueves  por la tarde-noche, en el marco del Aula de Debate del Colegio de Abogados de Madrid donde se abordó la figura del tribunal del jurado, que el próximo 22 de mayo cumplirá 25 años de vigencia, y su encaje en nuestro sistema de justicia.

Sin embargo, el abogado consideró que el resultado ha sido un éxito.

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La calidad democrática indiscutible de nuestra ciudadanía actual ha permitido su tímida supervivencia. Ni siquiera el Partido Popular, con su otrora apabullante mayoría parlamentaria, fue capaz de suspenderla, o modificarla, como había prometido en su programa, al sistema de jurado mixto, conocido doctrinalmente como escabinado”, añadió.

Y apostó porque el Parlamento modifique y actualice la Ley Orgánica del Tribunal del Jurado 5/1995 para incluir aquellos delitos que preocupan a la ciudadanía y cuyo enjuiciamiento sería más apropiado que lo abordara esta institución.  

Junto a López-Larraz intervinieron David Cubero, magistrado de la Audiencia Provincial de Madrid; Rafael Chelala, abogado y socio director del despacho Chelala & Partners Abogados, y Vanesa Lozano, periodista de El Periódico y Mediaset, bajo la moderación del diputado del ICAM Raúl Ochoa Marco.

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De izquierda a derecha, Rafael Chelala, Gustavo López-Larraz, Raúl Ochoa, Vanesa Lozano y David Cubero. Foto: ICAM

LOS MIEMBROS DE JURADOS POPULARES DICEN QUE REPETIRÍAN 

El magistrado Cubero, durante su intervención, se posicionó públicamente a favor del tribunal del jurado, “absolutamente”: “Disfruto mucho con el jurado porque me obliga a salir de la caja, a abordar mi profesión, que me encanta, desde una óptica completamente diferente”.

Y también de ampliar el tipo de delitos que enjuicia, en línea con López-Larraz. 

Tiene la ventaja innegable de que acerca y hace partícipe al ciudadano, aunque al principio nadie quiere ser miembro, casi siempre la experiencia es positiva y no pocos dicen, transcurrido el juicio, que repetirían”, aclaró.

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Admitió que existen algunas complicaciones como “la identificación entre el letrado y su cliente, algo que jamás tiene en cuenta el juez profesional” o el hecho de que les “cuesta apreciar la prueba indiciaria”.

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Pero su balance es positivo.

“Habría que retocar algunas cosas”, explicó, en referencia a la fase de instrucción, al riesgo de influenciabilidad y a que se trata de un sistema “caro y lento”, si bien el número de juicios que se celebran representan un 0,04 por ciento del total.

La existencia del jurado popular, en su opinión, contribuye a que los ciudadanos entiendan, comprendan y sientan como suya esta institución. 

“No somos ágiles y no somos claros, es importantísimo que el ciudadano sienta el sistema de justicia como parte de él y que entienda que los jueces no somos una casta”, declaró.

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David Cubero Flores es magistrado de la Audiencia Provincial de Madrid y un firme partidario del jurado popular y de que se amplíen sus competencias a otros delitos. Foto: ICAM.

EJERCER ANTE UN JURADO POPULAR ES LO MÁXIMO

Para Raúl Ochoa, “ejercer ante un jurado es lo máximo”.

Salvando las distancias con la visión a que nos tiene acostumbrado el cine judicial hollywoodiense, para el diputado, “parece que ante el jurado brotan todas nuestras capacidades”.

Sin embargo, Ochoa también recalcó que “hace falta mejorar la Ley, y no criticar sin ofrecer soluciones”.

Una de las principales incertidumbres sobre el jurado se plantearon en torno a la posible parcialidad e influencias externas.

“Me preocupa la falta de aislamiento”, reconoció Ochoa, especialmente en una época en que, como indicaba Chelala, “vivimos una híper-comunicación en la que un señor se pone a analizar en ‘prime time’ si un testigo miente o no en base a cómo gesticula”.

El diputado Raúl Ochoa considera que la intervención ante un jurado popular es lo máximo. Foto: ICAM.

Lozano, por alusiones, ofreció su perspectiva desde el otro lado del micrófono.

“No podemos negar que una de las principales variables de influencia son los medios de comunicación, en ocasiones la cobertura que hacemos puede evitar que se cumplan todas las garantías”.

No obstante, también es evidente que las noticias tratan de casos de gran interés. Como ejemplo, el caso del niño Gabriel, asesinado en Níjar, Almería.

El artículo que hablaba de la vista del juicio a Ana Julia Quezada tuvo el doble de impactos que las demás publicaciones, y eso fue sólo el primer día del juicio.

“A la ciudadanía, que participa en la Justicia como jurado popular, le interesan los juicios con jurado, por el tipo de delitos que enjuician y porque se genera una empatía diferente a la que suscitan los jueces”, explicó la periodista.

Lozano destacó que ni siquiera dentro del propio sector informativo hay consenso acerca de los juicios paralelos.

Para la periodista, este juicio consiste “en dar un trato informativo negligente, sin tener en cuenta además que las consecuencias no son las mismas que en otras secciones, haría falta un plus de calidad y de rigor”, declaraba.

Vanesa Lozano, periodista de El Periódico y Mediaset. Foto: ICAM.

EN CONTRA DEL JURADO POPULAR

Chelala, por su parte, se mostró en contra del jurado popular. 

“¿Es que acaso no consideramos que los jueces son lo suficientemente buenos para impartir justicia? ¿Es necesario secuestrar a ciudadanos, a veces durante días, con el trastorno que ello puede implicarles para su vida personal y profesional?”, dijo el abogado,  contrario a “meter nueve sensibilidades distintas.

Nuestro sistema de Justicia no necesita un jurado, necesita que aplique la Ley conforme al Estado de Derecho”, argumentó.

Rafael Chelala esabogado y socio director del despacho Chelala & Partners Abogados y está en contra del Jurado Popular. Foto: ICAM.