Apadrinada por Victoria Camps y Fernando Ledesma, ambos consejeros permanentes del Consejo de Estado, la fiscal general del Estado, Dolores Delgado, tomó ayer posesión de su cargo de consejera nata en una ceremonia presidida por María Teresa Fernández de la Vega, presidenta de dicha institución y exvicepresidenta del Gobierno.
Durante la ceremonia, De la Vega destacó de Delgado «compromiso con los valores de la justicia y la libertad, dedicando su vida profesional a combatir lacras como el terrorismo y el crimen organizado”.
Además, definió a la fiscal general del Estado como “una mujer progresista, vitalista, valiente y trabajadora empedernida”, a la que definió como “una feminista militante”.
«La subordinación de la mujer al hombre es uno de los obstáculos más colosales al desarrollo humano», subrayó De la Vega.
Delgado, durante su discurso de toma de posesión del cargo –que ostentará mientras sea fiscal general del Estado–, destacó la “ingente labor que ha llevado a cabo el Consejo de Estado durante el estado de alarma, pues ha aprobado nada menos que 156 dictámenes, relativos a la actividad normativa desarrollada por el Gobierno para paliar los efectos de esta crisis”.
Para la ya nueva consejera nata del Consejo de Estado, esta institución “y el Ministerio Fiscal tienen en común, cada cual, en su específica función constitucional, una importante encomienda: velar, con imparcialidad, por nuestro Estado de Derecho, por el principio de legalidad, por la observancia de la Constitución y del resto del ordenamiento jurídico».
La ceremonia se llevó a cabo bajo estrictas medias de seguridad contra el COVID-19.
