Más del 50% de las empresas españolas que se encuentran en situación de ERTE, prorrogados por el Gobierno central hasta el 31 de enero de 2021, no van a poder asumir la recuperación del 100% de sus empleados, según datos del despacho legal laboral Castaño Asociados.
La crítica situación del tejido empresarial español está provocando que, a partir de febrero de 2021, un gran número de Expedientes de Regulación Temporal de Empleo (ERTE) se transformen en EREs y se proceda a despidos masivos que dejen en la calle a miles de trabajadores, agravando así la situación de crisis económica aparejada a la del Covid-19.
Y todo a pesar de que la Ley obliga a la empresa en ERTE a mantener los puestos de trabajo afectados.
Los ERTE que se ejecutaron al comienzo de la pandemia afectaron a más de 500.000 empresas y, al menos, al 40% de la población activa española, es decir, a más de 750.000 trabajadores.
Actualmente, muchas entidades se encuentran en un ERTE prorrogado de manera parcial y ven con preocupación cómo se acerca el fin de su ERTE antes que el inicio de una recuperación económica, cada vez más remota y lejana.
OPCIONES
Una de las opciones posibles para aquellas empresas que aún tengan algo de oxigeno y tengan la opción de seguir resistiendo para no formalizar un ERE y cesar en su actividad, es la de acogerse a un nuevo ERTE por causa ajenas el COVID-19, según este bufete.
Bajo esta fórmula los trabajadores deben ser conscientes de que ya no se aplicaran los beneficios anteriores y que el desempleo empieza a consumirse con normalidad. Si bien, estos trabajadores también deben saber que estando inmerso en un ERTE sí se puede trabajar en otra empresa y no consumir la prestación por desempleo.
No hay que olvidar que la Dirección General de Trabajo indicó en su momento que las empresas acogidas a un ERTE que incumplan el compromiso de mantener el empleo durante los seis meses posteriores a retomar la actividad deberán devolver todas las cotizaciones exoneradas y no solo las de los despedidos.
Otro hecho que constatan los datos recogidos por este despacho de abogados es que numerosas empresas en apuros económicos buscan evitar un ERE recurriendo a despidos parciales.
Esta opción está siendo valorada por muchos empresarios con el fin de atisbar una precaria recuperación ante un sombrío contexto económico.