La facilidad de comunicación, el aplomo y la capacidad de convencimiento demostrada por el comisario jubilado, José Manuel Villarejo, durante los interrogatorios televisados del juicio que tuvo lugar contra su persona en Madrid el pasado 15 de enero, parecen estar en el origen del veto de Podemos a su presencia en la comisión parlamentaria de investigación de la «Operación Kitchen».
Villarejo fue juzgado por los delitos de calumnias, injurias y denuncia falsa por una querella contra su persona interpuesta por el anterior director del CNI, Félix Sanz Roldán. Delitos por los que ha sido absuelto.
Durante su intervención, Villarejo demostró ser un depurado comunicador.
A esto precisamente es a lo que parece temer Podemos para vetar su presencia.
«Me da tan poca credibilidad que me parece que metodológicamente no sería urgente convocarle en primer lugar. Tiene capacidad de inventiva, de imaginación y de tergiversar la realidad. Mientras menos intoxicación haya en las comparecencias, mejor«, declaró Enrique Santiago, vicepresidente primero de la mesa de dicha Comisión, a Público, siete días más tarde.
Un veto que también parece apoyar el PSOE.
En respuesta a ello, Villarejo, en prisión preventiva desde noviembre de 2017, ha hecho público hoy un comunicado, que es más una carta abierta, acusando a Podemos y a su líder, el vicepresidente segundo del Gobierno, Pablo Iglesias, de manipular y de mentir por vetar su comparecencia en la comisión parlamentaria que próximamente investigará la llamada Operación Kitchen.
«El ejemplo de Podemos resulta especialmente sangrante: por hipócrita, por repugnante, por arbitrario y caprichoso. Mi comparecencia era hace apenas un mes esencial para poner negro sobre blanco lo que sus señorías consideran que debe conocerse a los cuatro vientos, más allá la sede judicial. ¿Por qué ahora los fariseos jerifaltes de este partido no lo ven ‘inteligente’? ¿Cuál es la raíz del cambio de chaqueta? ¿Valen lo mismo los principios de los portavoces morados que los que ridiculizaba Groucho Marx?», afirma Villarejo.
El pasado viernes la comisión de investigación aprobó el plan de trabajo que tiene como objetivo aclarar si el Ministerio del Interior, bajo el Gobierno de Mariano Rajoy, hizo uso ilegal de efectivos y medios oficiales para favorecer los intereses políticos del PP y suprimir pruebas inculpatorias de este partido.
«¿A quién intenta mentir, y en la cara, el partido del vicepresidente Iglesias cuando apela a un eventual riesgo de intoxicación del comisario? ¿Qué clase de broma es la de esta formación, con su financiación entera bajo sospecha en países caribeños y del Gran Oriente Medio, permitiéndose dar lecciones de pulcritud y de respeto a la verdad? ¿A qué juegan quienes tienen a parte de sus dirigentes respondiendo ante los tribunales por presuntos delitos, y muy graves? ¿Estos individuos sí tienen credibilidad? ¿Ellos se autoconceden patéticamente esta vitola? ¿Pretenden convencer a la opinión pública estos señores proponiendo, paradójicamente, la censura a quien consideran que está en el centro de la trama? ¿Prefieren convocar por motivos inconfesables a actores periféricos?«, añade.

UN INSULTO DESDE EL PARTIDO QUE VENÍA A FULMINAR A LA CASTA
Villarejo considera el veto de Podemos como un insulto y una gran hipocresía.
«El colmo del insulto llega cuando hay un partido político, el que venía a fulminar la casta, el que llevaba más alta que ningún otro la bandera de la regeneración, el paladín de la transparencia… que vuelve a quedar retratado en sus trampas, en sus artimañas, en sus miedos, en su maldad… y en su estafa, materializada en esta ocasión en el Congreso de los Diputados», subraya.
«Y ahora, en el momento en el que se pretende crear la denominada ‘comisión Kitchen’ para el esclarecimiento en sede parlamentaria de la verdad, ¿quién pone vetos y por qué? ¿a quién le tiemblan las piernas? ¿quién busca, por enésima vez, defraudar a los gobernados? ¿cuáles son sus espurios pero evidentes intereses? ¿a qué obedece esa insistencia en tomar a los votantes por idiotas?«, subraya.
EL PSOE TAMBIÉN SE LLEVA LO SUYO
El comisario en prisión preventiva tampoco olvida al PSOE, que también se opone a su presencia.
«Y qué decir del PSOE y sus ‘Kitchen’ que estaban en mis archivos y que ahora se dice que están encriptadas o que son secretos de estado. ¿Ha tenido alguna vez el PSOE compromiso con la transparencia y la verdad o sólo con la táctica y sus intereses partidistas? Es la hora de la verdad y ya pueden ver cómo actúan tapando y ocultando todo lo que no les interesa que se conozca, ‘su cloaca’, que, por cierto, he denunciado ante los tribunales con ningún éxito«, declara.
Villarejo recuerda las palabras de Napoleón Bonaparte sobre las comisiones de investigación como mecanismo perfecto para demorar el conocimiento de la perseguida verdad.
«Y aquí estamos exactamente en ese punto. Se está fraguando un paripé, se está preparando un teatro, se está en la obsesión de tapar las vergüenzas, presentes y pasadas, de algunos de los partidos que van a sentar a sus voceros y a disponerlos para que actúen como implacables interrogadores«, relata.
Termina su carta abierta en una referencia al PP, recordando que en diciembre de 2018 dijo que el PP se va a dejar montar una segunda Gürtel con el tema Kitchen.