PUBLICIDAD
PUBLICIDAD

Los despachos de abogados se convierten en estratégicos para la gran mayoría de los 67 proyectos presentados en el sandbox

En un plazo mínimo de un mes se analizarán las propuestas y se procederá a realizar un informe motivado de cada candidatura.
|

Hasta 67 proyectos se han presentado en esta primera edición del ‘sandbox’ financiero que concluyó el pasado martes 23 de febrero. En este escenario, la presencia de diferentes despachos de abogados como asesores han sido clave en el asesoramiento y viabilidad de esos proyectos con alto componente tecnológico y financiero.

En un plazo mínimo de un mes, que no se descarta que se amplíe, en el que el Banco de España, la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) y la Dirección General de Seguros y Fondos de Pensiones, analizarán las propuestas y procedan a realizar un informe motivado de cada candidatura.

Entre estos despachos que han puesto en marcha equipos internos para asesorar a estos proyectos innovadores nuestra publicación ha recogido los testimonios de CMS Spain, PwC Tax and Legal, finReg 360 y ECIJA firmas que han prestado el asesoramiento legal a algunas de estas iniciativas que acaban de presentarse en esta primera edición del ‘sandbox’.

Proyectos tecnológicos apasionantes

Jaime Bofill, socio de seguros y reaseguros de CMS Spain y experto en temas de finTech, en esta firma internacional aclara que “CMS cuenta con un departamento específico de innovación que llevaba más de un año trabajando en la preparación de proyectos ‘sandbox’”.

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD

“Un equipo de seis abogados ha estado implicado directamente en la redacción de las memorias y en la asistencia para la preparación de este nuevo tipo de expediente administrativo basado en la Ley 7/2020”, añade.

“Además, tenemos un acuerdo con la consultora ‘finTech Finnovating’ que nos permite desarrollar las memorias más allá del área legal, también desde el punto de vista de negocio”, advierte este jurista.

Este jurista subraya que este despacho internacional ha asesorado en 12 proyectos muy distintos, desde innovación pura en el sector asegurador hasta la creación de documentos de pago digitales, pasando por la creación de ‘market places’ de inversión y por supuesto en la biometría para reconocimiento e identificación de clientes en la contratación digital”. “Han sido unos retos apasionantes”, advierte.

Jaime Bofill, socio de seguros y reaseguros de CMS Spain.

En cuanto a las consultas legales que han supervisado, Bofill destaca que “lo más importante es tratar de crear una memoria que cumpla con los requisitos de la Ley 7/2020, que sea aceptable por la Administración, lo que implica poder explicar las barreras regulatorias que el proyecto innovador conlleva”.

PUBLICIDAD

Desde su punto de vista el valor añadido que pueden aportar este tipo de proyectos en un futuro a medio plazo, una vez se vean implementados tiene que ver con que “pueden suponer un avance esencial en el mercado financiero que situaría a España como centro de innovación en Europa continental. Se han presentado proyectos que pueden revolucionar el mercado y si se tratan adecuadamente seremos la proa de la innovación”.

Un equipo de juristas ‘finTech’ para el ‘sandbox’

Gloria Hernández, socia de finReg360, e Isabel de la Cruz, asociada principal de finReg 360, explican que este despacho ha puesto en marcha un equipo específico de abogados que expertos en ‘finTech’ para gestionar el asesoramiento de los proyectos que se han presentado al ‘sandbox’.

“Se trata de un grupo de ocho abogados que no solo son especialistas en la toda la normativa que afecta a este sector, sino que también están familiarizados con muchas de las tecnologías de la innovación financiera como el ‘Blockchain’, el Internet de las cosas o la computación en la nube”.

PUBLICIDAD
Gloria Hernández, socia de finReg360.

En este equipo destacan los socios Úrsula García, Jorge Ferrer y María Vidal y cinco abogados entre los que se encuentran Isabel de la Cruz y Mariona Pericas.

“Contamos con un Comité de Expertos entre los que se encuentra una especialista de reconocida reputación en innovación, Elena Yndurain, que nos mantiene continuamente actualizados en tecnologías disruptivas”, comentan.

PUBLICIDAD

Estas expertas señalan que “desde nuestro equipo de ‘finTech’ hemos realizado un seguimiento muy activo del ‘sandbox’ desde que la iniciativa comenzó a tramitarse allá por el año 2018”.

Otra cuestión que señalan es que en esta primera ventana del ‘sandbox’ “hemos asesorado a los clientes de dos fases: una primera en la que hemos analizado si el proyecto sería admisible por cumplir con los requisitos de la Ley 7/2020 y si estratégicamente tiene sentido presentarlo en esta ventana y, una segunda, en caso de que el análisis previo fuera positivo, de elaboración de la solicitud y memoria”.

Estas expertas revelan que su despacho “ha asesorado proyectos variados en el sentido de que hemos ayudado tanto a ‘startups’ como a entidades muy relevantes en el mercado y muchos años de historia incluso a consultoras especializadas en tecnología”.

PUBLICIDAD

En cuanto a las consultas legales que han solventado, Hernández y De la Cruz señalan que tienen que ver con “entender si el acceso debe limitarse a aquellos proyectos que requieren autorización o licencia”.

«También nos han consultado si es necesario que el proyecto planee alguna duda jurídica o se identifique algún obstáculo administrativo para que tenga sentido llevar un proyecto al ‘sandbox’”.

Otras cuestiones que han resuelto son “cómo se determina que si el prototipo está avanzado para testear y cuál es la manera de determinar que las garantías son suficientes, si hay un método de cálculo definido por la normativa”.

También estas juristas recuerdan que les han preguntado si “existía un límite normativo que regule el número máximo de proyectos que pueden ser admitidos por ventana o por promotor y otro limite normativo que establezca una duración máxima de las pruebas, como temas mas destacados”.

Isabel de la Cruz, asociada principal de finReg 360.

Respecto al valor añadido que pueden aportar este tipo de proyectos en su entorno, a medio plazo, revelan que “los proyectos en los que hemos participado aportarán sin duda innovación y creemos que ayudarán al regulador y a los supervisores a entender mejor los modelos de negocio innovadores”.

Para estas expertas, “la mayoría de los proyectos en los que hemos participado presentando solicitudes, creemos que servirán para crear estándares en el mercado de los que probablemente se puedan beneficiar buena parte del sector financiero”.

Proyectos disruptivos con base tecnológica

Desde la firma ECIJA, Cristina Villasante, socia de TMT del bufete, aclara que su bufete “dispone un área de ‘Fintech’ que cuenta con un equipo multidisciplinar compuesto por profesionales expertos en datos personales, tecnologías de la información, servicios financieros y bancarios tradicionales y derecho mercantil que ha liderado estos proyectos del ‘sandbox’”.

En cuanto al tipo de proyectos que han asesorado, Villasante resalta que “se han presentado todo tipo proyectos desde ‘startups’ españolas, hasta empresas extranjeras, consolidadas en otros países de fuera de la UE, que quieren acceder al mercado europeo empezando con España a través del ‘sandbox’”.

“Asimismo, las grandes entidades más tradicionales del sector financiero español también han presentado sus proyectos innovadores en el marco de los procesos de transformación digital que se encuentran desarrollando”, apunta.

En cuanto a “la tipología de proyectos ha sido también muy variada, algunos de los proyectos presentados han sido relacionados con servicios de pago, otros con servicios de inversión, etc. Todo ellos tienen, lógicamente, una base tecnológica, como blockchain, inteligencia artificial o incluso plataformas alojadas en ‘cloud’”.

Respecto a las consultas legales que se han derivado de esa labor de asesoramiento, nuestra interlocutora destaca que “en una primera fase, las consultas estaban dirigidas a obtener información sobre el procedimiento para hacer la solicitud y el propio funcionamiento del ‘sandbox’, los plazos, etc.

Cristina Villasante socia de TMT de ECIJA.

“Los clientes se han interesado en conocer cuáles eran los requisitos necesarios para presentar un proyecto y cuál era la documentación necesaria que había que presentar”, explica.

También señala que “el esquema de garantías exigible para mitigar los riesgos y hacer frente a las responsabilidades que se puedan generar durante la fase de pruebas también ha generado bastantes dudas a los clientes”.

“Algunos clientes han tenido que entender que el ‘sandbox’ es un espacio para poder probar y testear un proyecto, por lo que desde que la Comisión de Coordinación publique la lista provisional de proyectos admitidos, lo que ocurrirá en un plazo de entre uno y dos meses, los promotores deberán en los siguientes tres meses acordar con las Autoridades supervisoras el protocolo oportuno para lanzar el proyecto en ese espacio de pruebas que es el ‘sandbox’”.

Villasante destaca que “si los proyectos pasan el primer corte, los promotores además de acordar con las autoridades correspondientes el protocolo bajo el cual se podrán las reglas de desarrollo de las pruebas, deberán preparar unas condiciones de participación que puedan firmar los usuarios que voluntariamente quieran participar en las mismas en las que además se recabará el consentimiento expreso de los participantes para el tratamiento de sus datos por parte del promotor”.

“Asimismo, los promotores deberán implementar las garantías necesarias para cubrir los riesgos y responsabilidades que se puedan generar durante la fase de pruebas. Por tanto, el asesoramiento legal no ha acabado con la mera presentación del proyecto”.

Sobre cual es el valor añadido que pueden ofrecer este tipo de iniciativas en un medio plazo una vez se implementen, Cristina Villasante resalta que “no cabe duda de que este tipo de proyectos permitirá mejorar el cumplimiento normativo y de los instrumentos de protección a la clientela. Así mismo, permitirá aumentar la eficiencia en la prestación de los servicios financieros”.

Esta jurista recuerda que “el ‘sandbox’ es, en definitiva, es una apuesta clara por la innovación en el sector financiero y bancario, que permitirá no solo la mejora e impulso en la transformación digital del sector, sino la atracción de inversión extranjera al territorio español”.

El ‘sandbox’ como marco de seguridad jurídica

Por su parte Javier Cano, socio del sector Financiero en PwC Tax and Legal, señala que el contexto de las necesidades de nuestros clientes en relación con el ‘sandbox’ coincide con el impulso que ya desde hace tiempo se ha dado desde PwC Tax and Legal a la utilización de las nuevas tecnologías y que nos está permitiendo ofrecer a nuestros clientes soluciones de servicio basadas en el nuevo entorno tecnológico y adaptadas a sus modelos de negocio”.

“En el despacho contamos con un área específica de servicios jurídicos digitales para atender a las necesidades de los clientes en relación con las nuevas tecnologías, que hemos denominado ‘NewLaw’”, indica.

“Se trata de una nueva concepción de los servicios jurídicos a luz de las posibilidades que brinda el nuevo entorno tecnológico en el mundo empresarial, y especialmente en el entorno de los servicios financieros. En ese planteamiento de servicio a nuestros clientes, participamos profesionales de todas las áreas involucradas y, en este caso, especialmente quienes nos dedicamos al asesoramiento financiero y en nuevas tecnologías”.

Cano recuerda que “no debemos olvidar que la vocación de servicio multidisciplinar e integral se desarrolla plenamente en materias como el ‘sandbox’, que exige a las entidades un esfuerzo en la elaboración de los proyectos que involucran de manera esencial a las áreas de negocio, operativas, técnicas y jurídicas«.

Respecto a los proyectos asesorados por estos juristas destaca que “las posibilidades que brinda el nuevo entorno regulatorio sobre el espacio controlado de pruebas (‘sandbox’) han suscitado el interés tanto de grandes entidades financieras consolidadas en el sector como el de nuevos operadores y entidades emprendedoras en la prestación de servicios complementarios a los genuinamente propios del sector financiero”.

“La posibilidad de replantear los modelos de negocio y de experiencia de cliente en el sector financiero sobre la base de nuevas tecnologías está suponiendo una verdadera revolución en la concepción de los servicios financieros”, indica

También advierte que “dado que la transformación de los procesos y de la concepción de los servicios exige una previa comprobación de su viabilidad económica, jurídica o regulatoria, el entorno ‘sandbox’ ha supuesto un marco de seguridad jurídica para el sector en estas materias».

Javier Cano, socio del sector Financiero en PwC Tax and Legal.

Sobre las consultas legales que han asesorado recuerda nuestro interlocutor que “el promotor de estos proyectos tecnológicos desea seguridad jurídica o, al menos, no quiere añadir a la incertidumbre propia de cualquier negocio la posibilidad de que el mismo se enfrente, además, al eventual reproche de las autoridades supervisoras de incumplir la regulación aplicable”.

A su juicio, “los modelos de negocio y de servicios planteados a los clientes son muchos y muy variados y evidencian la necesidad de acomodar el marco regulatorio a las nuevas actividades y servicios prestados por las entidades financieras”.

Cano revela que “en cada proyecto basado en una innovación tecnológica, sobre un análisis general que exige una previa calificación jurídica de las actividades y servicios a prestar, siempre hay un espacio para considerar las distintas opciones que el marco legal ofrece para alcanzar la mejor fórmula jurídica y más conforme con las expectativas de la autoridad supervisora competente. Ya sea el Banco de España, la CNMV o la dirección General de Seguros”.

Desde su punto de vista la aportación de estos proyectos al entorno financiero a medio plazo será evidente “la evolución de los servicios financieros se va a sustentar en la digitalización y el nuevo entorno tecnológico”.

“La principal aportación del entorno regulatorio de ‘sandbox’ es que tanto las administraciones involucradas como las entidades financieras tradicionales y los nuevos operadores que han irrumpido en el sector van a compartir un espacio que va a permitir el desarrollo del sector financiero, en general, facilitando la transmisión del conocimiento y la adaptación futura del entorno regulatorio, ineludible en cualquier caso», señala.