Rodríguez-Piñero: «El ordenamiento jurídico no puede ignorar la imparable evolución de las estructuras económicas unidas a la globalización»
El premiado, Miguel Rodríguez-Piñero, durante su intervención. Foto: Carlos Berbell/Confilegal.

Rodríguez-Piñero: «El ordenamiento jurídico no puede ignorar la imparable evolución de las estructuras económicas unidas a la globalización»

PREMIO ASNALA SANTANDER JUSTICIA MEJOR LABORALISTA 2020
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15/7/2021 06:48
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Actualizado: 15/7/2021 06:48
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Fue durante su discurso de agradecimiento tras recibir el X Premio ASNALA Santander Justicia Mejor Laboralista 2020, cuyo acto tuvo lugar ayer por la tarde en el salón de actos de la Escuela de Práctica Jurídica de la Universidad Complutense. A pocos metros del edificio central del Ministerio de Justicia, en Madrid.

Miguel Rodríguez-Piñero y Bravo Ferrer, consejero de Estado, expresidente del  Tribunal Constitucional, y catedrático emérito de Derecho del Trabajo, el gran impulsor y reformador del derecho del trabajo en España y en Europa lo dijo muy claro: «El ordenamiento jurídico no puede ignorar la imparable evolución de las estrucutras económicas unidas a la globalización. No puede ignorar las tarnsformaciones del aparato productivo y de las fuerzas del trabajo«.

El reconocido jurista identífico de forma nítida los peligros existentes.

Por una parte, «el peligro del avance neoliberal que sujeta toda la vida social al imperativo económico». Por otra, «caer en el riesgo de un laboralismo contrario al mercado».

Para Rodríguez-Piñero, de lo que se trata es de «construir un derecho del trabajo que tenga en cuenta los valores de la productividad, las razones y los valores legítimos de la organización empresarial, sin renunciar a su consciente protección y tutela individual y colectiva de las personas que trabajan».

Y precisó: «Tenemos que conjugar adecuadamente los objetivos de socialidad con los objetivos de eficiencia. Una tarea nada fácil y muy politizada que explica los vaivenes de cambio de las sucesivas, y casi siempre, insatisfactorias reformas laborales.

Previamente, Rodríguez-Piñero hizo un reconocimiento a los juristas de derecho del trabajo, de su generación y posteriores, quienes, durante estos pasados cuarenta años, habían sabido transformar una disciplina menor en una disciplina central.

Rodríguez-Piñero flanqueado por la presidenta de ASNALA, Ana Gómez, y por Gregorio García Torres, tras recibir el Premio. Foto: Carlos Berbell/Confilegal.

La presidenta del Consejo de Estado, María Teresa Fernández de la Vega, de azul verdoso, y la vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, aplaudiendo al premiado. Más allá, María Luisa Segoviano, presidenta de la Sala de lo Social del Supremo. Foto: Carlos Berbell/Confilegal.

Con las medidas preceptivas, de distancia, los asistentes siguieron la disertación de Rodríguez-Piñero con atención. En la mesa, de izquierda a derecha, el decano del Colegio de Abogados de Madrid, José María Alonso, la presidenta de ASNALA, Ana Gómez, el catedrático de derecho del trabajo, Luis Enrique de la Villa, y Gregorio García Torres, director de Colectivos en el Banco de Santander. Foto: Carlos Berbell/Confilegal.

La presidenta de ASNALA abrió el acto de homenaje a Rodríguez-Piñero. Foto: Carlos Berbell/Confilegal.

El agasajado recibió el premio al alimón de manos de Ana Gómez, presidenta de la Asociación Nacional de Laboralistas (ASNALA), y de Gregorio García Torres, director de Colectivos en el Banco de Santander, quien se vio arropado de un nutrido público entre quienes se encontraban la presidenta del Consejo de Estado, María Teresa Fernández de la Vega, la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, la presidenta de la Sala de lo Social del Tribunal Supremo, María Luisa Segoviano, y sus compañeros de Sala Ricardo Bodas e Ignacio García Perrote, la también expresidenta del Constitucional, María Emilia Casas, el abogado Juan Antonio Sagardoy, el «padre» del Estatuto de los Trabajadores, Martín Godino, socio director de Sagardoy Abogados, Enrique Lillo, abogado laboralista de CC.OO., que recibió este mismo premio en 2016, y la catedrática de derecho del Trabajo, Yolanda Valdeolivas, entre otros.

Previamente, a modo de «laudatio», su colega y amigo –»60 años de amistad»–, el catedrático emérito de derecho del trabajo, Luis Enrique de la Villa, hizo un prolijo recorrido de su trayectoria profesional.

De la Villa resaltó la «gigantesca aportación de Miguel Rodríguez-Piñero de un derecho del trabajo progresista»,  al que calificó de «gran maestro internacional del derecho del trabajo».

García Torres, por su parte, subrayó su papel de «pionero de la jurisprudencia europea en derecho del trabajo» y Gómez subrayó que había conseguido ser catedrático de derecho y seguridad social con 26 años, en la Universidad de Murcia.

Rodríguez-Piñero era una de esos gigantes que da la historia, poseedores de una inteligencia superior y cuyas aportaciones, a lo largo de sus vidas, cambian, para bien, las vidas de las personas. Uno de esos gigantes sobre cuyos hombros otros edifican sociedades más justas.

Cerró el acto José María Alonso, decano del Colegio de Abogados, quien recordó que en España hay más de 700 abogados laboralistas y la mitad están colegiados en Madrid.

«Todos ellos son un referente del derecho del trabajo», afirmó.

Ana García, María Teresa Fernández de la Vega, Miguel Rodríguez-Piñero, María Luisa Segoviano, Yolanda Díaz y Gregorio García Torres. Detrás, Jose María Alonso. Foto: Carlos Berbell/Confilegal.

 

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