La imagen del empresario en España está experimentando una transformación significativa. Según el informe “Empresarios y sociedad, de tú a tú” elaborado por Grant Thornton, el 81 % de los ciudadanos reconoce hoy que los empresarios son actores clave para el progreso del país, por delante incluso del Gobierno (75 %) y muy por encima de los sindicatos (41 %).
Este reconocimiento generalizado supone un punto de inflexión respecto a años anteriores. Aun así, persisten retos importantes en la relación entre sociedad y empresariado, especialmente en aspectos como la política salarial, el compromiso social y la percepción de valores éticos.
El informe, basado en encuestas a ciudadanos y empresarios, destaca que solo un 45 % de los ciudadanos tiene una opinión positiva de los empresarios, porcentaje que cae al 31 % entre los jóvenes.
Aunque se les reconoce como piezas fundamentales en el desarrollo del país, sigue pesando la percepción de que muchos priorizan el beneficio económico por encima del compromiso social. De hecho, tres de cada diez personas definen al empresariado con palabras como “beneficio”, “lucro”, “rentabilidad” o “codicia”.

SALARIOS Y CARGA FISCAL
Uno de los puntos más señalados por la ciudadanía es el de los salarios. El 60 % de los encuestados considera que los bajos sueldos son el mayor defecto del empresariado actual, y un 71 % cree necesario que los empresarios españoles mejoren las condiciones salariales de cara al futuro.
Sin embargo, solo el 40 % de los empresarios considera esta medida como prioritaria, lo que revela una brecha significativa entre lo que espera la sociedad y lo que proyecta el tejido empresarial.
Pese a ello, empresarios y ciudadanos coinciden en varios retos estructurales. La carga fiscal es el principal desafío para el 62% de los empresarios y el 42% de los ciudadanos. Además, el 71% de los ciudadanos prioriza la subida salarial para 2025, mientras que solo el 40% de los empresarios la considera un reto significativo.
Por otra parte, más del 80% de los encuestados cree que el Estado favorece a las grandes empresas, mientras que el 84% de los empresarios y tres cuartas partes de los ciudadanos consideran que las pequeñas empresas reciben poco o ningún apoyo.

Por lo que se refiere a las mujeres, el 64% de los ciudadanos considera que ellas enfrentan más obstáculos en el ámbito profesional. Además, el 58% cree que el Gobierno debería obligar a las empresas a implementar medidas para garantizar la igualdad de género.
Aunque la sostenibilidad también aparece entre sus preocupaciones, existe un desfase de más de 20 puntos entre lo que espera la sociedad y lo que los empresarios están dispuestos a asumir en ese terreno.
LA UNIVERSIDAD, FUERA DE ONDA
Otro punto en el que coinciden es la necesidad de reformar la formación universitaria. Tanto empresarios (70 %) como ciudadanos (59 %) consideran que la universidad no está respondiendo adecuadamente a las demandas del mercado laboral, lo que evidencia una desconexión entre el sistema educativo y las necesidades reales del tejido productivo.

En conjunto, el estudio revela que, aunque persisten diferencias de percepción y expectativas, sociedad y empresariado empiezan a acercarse más de lo que históricamente se ha asumido. Comparten preocupaciones estructurales, identifican retos comunes y reconocen la necesidad de evolucionar. El informe deja un mensaje claro: es hora de dejar atrás prejuicios y apostar por un diálogo más directo. Porque, hoy más que nunca, empresarios y ciudadanos pueden hablar de tú a tú.