La asociación El Defensor del Paciente ha solicitado al Ministerio de Sanidad un compromiso nacional para que se haga efectivo un servicio de paliativos pediátricos activo 24 horas en todo el territorio nacional. Una necesidad que en algunas comunidades autónomas ya está cubierto, pero que, para la asociación, supone un «acto de humanidad, responsabilidad y empatía».
Hace apenas unas semanas, se conocía el caso de Ayuri. Una pequeña de cuatro años que fallecía, siendo atendida por Jesús Sánchez Etxaniz, un médico de cuidados paliativos, que no dudó en acudir al cuidado de la menor en sus últimos momentos. Ello, a pesar de estar fuera de servicio.
Algo para lo que utilizó el vehículo sanitario del Hospital de Cruces, siendo amonestado por ello.
Un caso que se hacía viral, y que llevaba a la Sanidad vasca a rectificar. No sólo de cara a este doctor, sino también de cara al sistema de paliativos pediátricos. Ello, asegurando el consejero de Salud de la comunidad autónoma que se protocolizará este servicio.
Paso adelante de la Sanidad vasca que, por desgracia, es una excepción en la Sanidad pública española. Algo que ha llevado al Defensor del Paciente a solicitar a la Ministra de Sanidad, Mónica García, un servicio de cuidados paliativos pediátricos «que esté disponible 24 horas al día, los siete días de la semana».
Paliativos pediátricos «humanos y necesarios»
Y es que el Defensor del Paciente recibe a las familias que sufren una situación médica compleja con sus hijos. Y que buscan en la Sanidad pública un apoyo en estos momentos tan difíciles.
«Le hacemos una petición que haremos extensiva a todos los consejeros de sanidad, excepto el País Vasco que ya lo ha realizado. Es algo, no sólo realizable, sino casi vital para los menores y bebés. Un servicio de cuidados paliativos pediátricos, que esté disponible 24 horas al día, los siete días de la semana, ya sea presencial o por teléfono», solicitan desde El Defensor del Paciente.
Un servicio que demostraría «que les importa los pacientes». Ello, ante una Sanidad pública que supone «un cheque a la vida y muerte dignas».
Misiva ante la que también se pronunciaba el Servicio Canario de Salud. Ello, exponiendo que la comunidad autónoma ya se ha movilizado para cubrir este servicio en las islas de su competencia.
Especialmente, en Gran Canaria, donde «existe una Unidad de Cuidados Paliativos Pediátricos y Patología Crónica Compleja». Unidad que se suma a otras de las islas, y que muestran el compromiso del gobierno autonómico por el cuidado de los más pequeños.