Muchos médicos hoy no se pondrán la bata blanca. Algunos hospitales y centros de salud funcionarán a medio rendimiento. ¿El motivo? El colectivo de personal sanitario del Grupo A1 del Sistema Nacional de Salud (SNS) está llamado a la huelga nacional, convocada por la Confederación Española de Sindicatos Médicos (CESM) y el Sindicato Médico Andaluz (SMA).
La protesta surge del descontento con el borrador del Estatuto Marco (EM) redactado por el Ministerio de Sanidad. Este última texto, redactado de forma unilateral por la cartera que gestiona Mónica García, había incorporado algunas propuestas, pero no ha satisfecho todas las demandas. Por otro lado, Sanidad acelera que su tramitación por vía parlamentaria,
Los médicos y facultativos se han cansado de los constantes rechazos de Sanidad y reclaman un EM propio, que les permita luchar por los avances en su clasificación profesional, la reducción de su jornada laboral a 35 horas y la eliminación de la obligatoriedad de retribuir la hora de guardia como la ordinaria, entre otros derechos.
Desde septiembre, las protestas se han intensificado con manifestaciones en las calles para visibilizar su malestar con la ley básica. Ahora, el colectivo eleva la presión y convoca su segunda huelga de ámbito nacional.
Los médicos reivindican un EM propio
«Estamos convencidos de que el colectivo médico necesita una normativa propia, porque se nos trata de forma especial. Al no tener la misma consideración que el resto de profesionales, queremos ser nosotros los que hablemos con Sanidad todos los temas relacionados con nuestra jornada laboral, nuestros tiempos de descanso, la conciliación, la protección de la salud laboral… En definitiva, todos los derechos que se regulan en EM», explica Víctor Pedrera, secretario general del CESM.
Esta movilización llega en un momento de máxima tensión entre el colectivo médico y Sanidad, tras semanas de negociaciones fallidas. El último rechazo por parte de Sanidad llegó este martes. «Nos encontramos en una situación insostenible y el Ministerio sigue sin atender nuestras reivindicaciones. Mantiene una propuesta que resulta inaceptable para nosotros», afirma el presidente del SMA, Rafael Ojeda.
Desde Sanidad defienden que el texto cumple con las exigencias trasladadas por las Comunidades Autónomas y agentes sociales en estos tres años tres años de trabajo técnico y político. Además, subrayan la importancia de mantener un marco común para el conjunto del SNS, sin diferenciar por categorías profesionales.
«Tanto la huelga del día 3 como las siguientes movilizaciones que convoquemos, que dependerá de los pasos que dé Sanidad en relación a atender o no nuestras propuestas, tienen un objetivo muy claro: una regulación propia de la actividad del colectivo médico y facultativo, una regulación de la jornada y un ámbito de negociación propio que nos dé poder para redactar nuestros propios derechos», añade Ojeda.
La huelga, acompañada de manifestaciones
Por su parte, la Agrupación Por un Estatuto Médico y Facultativo, (APEMYF), que reúne 16 organizaciones médicas autonómicas y regionales, ha seguido la misma línea que el CESM y SMA al exigir la elaboración de una ley básica de condiciones laborales para este colectivo profesional. Sin embargo, al igual que los sindicatos convocantes, las conversaciones no han tenido resultados concretos.
Por ello, APEMYF ha decidido sumarse al parón y ha presentado manifestaciones en todos los territorios donde cuenta con representación.
Asimismo, sindicatos médicos integrados en la CESM han convocado concentraciones y manifestaciones en decenas de ciudades este viernes como parte de la jornada de huelga nacional. Las protestas tendrán lugar en hospitales, delegaciones del Gobierno y centros de salud de comunidades como Andalucía, Castilla y León, Aragón, Galicia, Canarias, Baleares, Castilla-La Mancha, Comunidad Valenciana, Asturias, Cantabria, Extremadura, Murcia, Navarra, País Vasco, La Rioja, Cataluña, Ceuta y Madrid.
Un llamamiento al respeto y la dignidad profesional del médico
Para las organizaciones convocantes, hay una razón más profunda por el que piden el parón de sus servicios: «El objetivo es demostrar a la administración el sentir del colectivo médica y la discrepancia por el trato», resume Pedrera.
En esta línea también se encuentra la postura del presidente de la Organización Médica Colegial (OMC), Tomás Cobo: «Pedimos respeto, consideración y reconocimiento a nuestra actividad profesional y condiciones dignas para ejercer nuestro trabajo», subraya.
La corporación de derecho público para la corregulación de la profesión médica española, que representa todos los colegios a nivel autonómico, más allá de rechazar las protestes, expresa públicamente su apoyo por esta jornada de huelga nacional.
Servicios mínimos
Como ocurrió en la pasada huelga general de junio, Urgencias y tratamientos críticos se mantienen en todas las regiones. Sin embargo, consultas, pruebas no urgentes o cirugías no prioritarias podrán reprogramarse según el centro.
Los centros hospitalarios contarán con el personal equivalente al de un fin de semana o festivo, y los centros de salud garantizaran la atención tanto en sus propias instalaciones como a domicilio siempre que no sea demorable. Todo ello con el fin de garantizar el equilibrio entre los servicios mínimos y el derecho de huelga.
Mientras el Ministerio de Sanidad mantiene su postura, el conflicto sigue abierto y todo apunta a que las movilizaciones continuarán hasta que se escuche la voz de quienes sostienen uno de los pilares fundamentales del sistema sanitario.