La facturación del seguro en España cerró 2025 con un sólido crecimiento. Los ingresos por primas alcanzaron los 85.879 millones de euros, un 13,73% más que en el ejercicio anterior, según datos provisionales de ICEA.
El impulso vino tanto del ramo de vida como del de no vida. El primero registró un aumento del 23,17%, hasta los 35.916 millones de euros, mientras que el negocio de no vida creció un 7,79%, con una facturación total de 49.963 millones.
Dentro de no vida, todos los ramos evolucionaron en positivo. El seguro de salud lideró el crecimiento, con un avance del 11,43% y primas por valor de 13.443 millones de euros. Le siguieron los seguros de automóviles, que aumentaron un 8,38% hasta los 14.285 millones, y los multirriesgos, que crecieron un 6,60% y alcanzaron los 10.697 millones.

Las pólizas empresariales, agrupadas en “resto no vida”, aportaron 11.538 millones tras crecer un 4,21%.
En paralelo, el ahorro gestionado por las aseguradoras continuó al alza. Las provisiones técnicas del ramo de vida se situaron en 221.655 millones de euros al cierre de diciembre, un 5,35% más que un año antes, consolidando el peso del sector asegurador como gestor de ahorro a largo plazo en la economía española.