Álvaro Gallego, chófer de la empresaria Carmen Pano, ha declarado este miércoles ante la Audiencia Nacional (AN) que trasladó a Pano a la calle de Ferraz con una bolsa que contenía 45.000 euros en efectivo y que, unos diez minutos después, ella salió sin el dinero. No obstante, ha asegurado que desconoce si la empresaria llegó a entrar en la sede del PSOE.
Gallego prestó declaración como testigo ante el magistrado Santiago Pedraz, instructor de la causa que investiga un presunto fraude fiscal en el sector de los hidrocarburos atribuido a la empresa Villafuel.
Durante su comparecencia, Gallego ha detallado que observó una bolsa blanca dentro de otra de cartón que contenía fajos de 5.000 euros en billetes de 50, si bien ha reconocido que no conocía la cuantía exacta del efectivo.
También ha manifestado que ignoraba el motivo de la entrega del dinero y que no le indicaron si tenía como destinatario al PSOE, extremo que —ha señalado— no era de su incumbencia.
Las mismas fuentes han precisado que el testigo aseguró no haber cobrado por ninguno de los traslados realizados a Carmen Pano, a la que acompañaba por razones de seguridad, y que su relación con la empresaria procedía de otros negocios.
Asimismo, Gallego —al igual que Pano— declaró que el dinero había sido entregado previamente a la empresaria por Claudio Rivas, propietario de Villafuel, a través de un ayudante.
Carmen Pano aseguró haber llevado dinero a Ferraz
En su declaración como investigada, celebrada el pasado 30 de enero, Carmen Pano sostuvo que trasladó un total de 90.000 euros a la sede del PSOE.
El considerado como su chófer desglosó esa cantidad, afirmando que 10.000 euros se perdieron, 45.000 euros fueron destinados al despacho del empresario Víctor de Aldama y los 45.000 restantes llegaron a Ferraz.
La empresaria ya había indicado que el origen de ese dinero se encontraba en Claudio Rivas, a quien la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil sitúa, junto a Aldama, como presuntos cabecillas del denominado ‘caso hidrocarburos’.
Pano insistió en que llevó el efectivo en bolsas a Ferraz y explicó que una parte se la entregó Aldama y la otra una persona vinculada a Rivas, a quien señaló como responsable último de las empresas implicadas y de impartir las órdenes sobre las operaciones.
Por último, las fuentes jurídicas indicaron que la empresaria manifestó que Aldama le comentó haber recibido un sobre de la dirigente venezolana Delcy Rodríguez, un extremo que el presunto conseguidor del ‘caso Koldo’ vincula con una supuesta financiación irregular de los socialistas.