En un contexto de mayor presión regulatoria, y bajo la mirada atenta del regulador, el rol del «Compliance Officer» en el ámbito financiero ha asumido un gran protagonismo en los últimos años.
Así quedó constatado ayer en el marco del I Congreso ‘Compliance’ en el sector financiero, organizado conjuntamente por la cátedra de Derecho de los Mercados Financieros de la Universidad CEU San Pablo, institución anfitriona del evento, junto con la Asociación Española de Compliance (ASCOM) y el Colegio de Registradores.
Un evento único que reunió a miembros de la banca, reguladores y asesores financieros en una jornada específica para compartir los problemas complejos dentro del sector financiero en el marco del «Compliance».
La jornada se dividió en las tres aristas en las que el «Compliance» afecta dentro del sector financiero: las entidades bancarias, los mercados de valores y los seguros y planes de pensiones.
Y como plato final, una mesa sobre la prevención del blanqueo de capitales.
Todo ello con ponentes de primer nivel en el nuevo edificio de la Facultad de Derecho de la Universidad CEU San Pablo, en pleno centro de Madrid, a 500 metros del Tribunal Constitucional.
La Academia como espacio para debatir sobre el ‘Compliance Officer’ en el sector financiero
Un acto que contó con la apertura del decano de la Facultad de Derecho de la Universidad CEU San Pablo y director de la Cátedra de Derecho de los Mercados Financieros, Alfonso Martínez-Echevarría, quien destacó el creciente protagonismo de la figura del ‘Compliance financiero’.
«La ofensiva regulatoria que afecta a los mercados financieros convierte a los «Compliance Officers» tan insustituibles como los asesores fiscalistas debido a los grandes cambios que se producen cada año. Ello os convierte en piezas indispensables para entender el nuevo marco normativo», señaló.
Una tarea compleja a la que también hizo referencia la rectora de la Universidad CEU San Pablo, Rosa Visiedo en el acto inaugural: «El ‘Compliance Officer’ tiene una importancia cada vez mayor en el cumplimiento normativo de mercados. No solo debe responder a exigencias jurídicas, también a la transparencia, buen gobierno, integridad, compromiso de las empresas. Es una tarea esencial en sectores tan sensibles como es el financiero», compartió.

Por parte de ASCOM, el presidente de la Asociación, José F. Zamarriego., destacó el carácter fundamental del ‘Compliance Officer’ en el ámbito de la economía: «El hecho de que el ‘Compliance Officer’ pueda acreditar y demostrar la intencionalidad de la acción previa supervisión a través de todos los procedimientos es cumplir con la normativa», compartió.
«Esto, dentro del sector financiero, además viene mucho más explícito en otros sectores por la necesidad y el carácter fundamental que tiene la economía. Y esta figura ayuda a capitalizar ese esfuerzo en demostrar que es un sector que actúa bajo los parámetros de la ley», reivindicó Zamarriego.
En la banca el ‘Compliance Officer’ pide menos control y más participación
La primera mesa reunió a los máximos garantes del cumplimiento normativo de la banca, en concreto, del Banco Santander con Ramón Sánchez Díez, CaixaBank representada por Carlos López Agudo y, por último, BBVA con la participación de María Belén Rico Arévalo.
Entre otros temas, compartieron, que a pesar de que el ‘compliance officer’ se encuentra en segunda línea del negocio, esta figura debe dar un paso adelante y asumir «el rol de riesgo». Para ello, los tres coincidieron de que debe haber un cambio en la cultura del perfil de este profesional.

Tal y como definieron los ponentes, el ‘compliance officer’ es un traductor simultáneo tanto para los que están en la primera línea (Consejo de Administración) como para los supervisores. Con este paso adelante, los riesgos obviamente no desaparecerían, pero su participación en fases tempranas del proceso de nuevos proyectos es clave para cumplir con los estándares normativos.
La presión regulatoria del supervisor anima al ‘Compliance Officer’
Tras el primer bloque se dio paso a conocer cómo los ‘compliance officer’ de diferentes gestoras y bancos, entre los ponente profesionales de GVC Gaesco Valores, Bestinver, Banca March, Julius Baer Gestión SGIIC SA, anticipan los riegos.
Con la participación de Francisco Parra Balmont, Fátima Sampedro Cayón, Gustavo Requena Iglesias y Víctor Manuel García Romero, y la moderación del Tesorero de la Junta Directiva de ASCOM, Jesús Pindado, los ponentes analizaron la ofensiva regulatoria, los riesgos de una mala implementación de un mal resultado o una mala inspección o la gestión de la tecnología en el ámbito del ‘Compliance’.
El ‘Compliance Officer’ participa en las fases de diseño, implementación, control y ‘reporting’… lo que provoca que si algo falla, la culpa sea de esta figura. Por ello, los cuatro ponentes coincidieron en que este profesional debe tener un rol más participativo en la toma de decisiones, en línea con la primera mesa de debate.

Además, los cuatro coincidieron en el estrés estructural del modelo de cumplimiento. La cascada regulatoria del último año (MiFD III, DORA, AML, ‘reporting’ CNMV) crece sin freno en un contexto en el que los equipos no se reducen, pero tampoco crecen exponencialmente para cumplir los estándares de supervisión.
Las entidades de seguros, un agente más en el ‘Compliance Officer’ financiero
En el ámbito asegurador, Laura Pilar Duque Santamaría, subdirectora general de cumplimiento y desarrollo inorgánico en Mutualidad y Fernando Pablo Moreno Gamazo, director general de supervisión y gestión de Riesgos del Comité Ejecutivo en Grupo Santalucía, coincidieron en que el ‘Compliance’ está experimentando una transformación profunda impulsada por un entorno regulatorio cada vez más exigente, complejo y transversal.
La normativa ha dejado de ser específica del sector para integrarse en marcos globales de la UE, incorporando ámbitos como sostenibilidad, protección de datos o ciberseguridad, lo que ha ampliado significativamente el alcance y la especialización de la función.

En este contexto, el principal reto no es solo cumplir, sino lograr que el cumplimiento “permee” en toda la organización, alineando a la primera línea con una cultura preventiva del riesgo. Además, se subrayó el papel dual del ‘Compliance Officer’ como garante independiente —con acceso al Consejo— y como facilitador del negocio, actuando como puente tanto interno como con el regulador, en un equilibrio constante entre control, anticipación y generación de valor.
El blanqueo de capitales, tema que cerró el congreso
El broche final lo pusieron Alfonso González Acosta, Joao Augusto Teixeira y Mariona Pericas Estrada, bajo la conducción de Carlos Balmisa García-Serrano, secretario general técnico en el Colegio de Registradores de la Propiedad.
Los ponentes de la última mesa del I Congreso ‘Compliance’ en el sector financiero charlaron sobre los cambios que ha sufrido esta materia, pero sobre todo lo que está por venir. En junio de 2027 entrará en vigor el nuevo marco normativo, que nace de una sexta directiva de Prevención de Blanqueo de Capitales que emana de la UE.

Ante la amenaza de que la Inteligencia Artificial (IA) puede sustituir a los profesionales que vigilan que estas prácticas no salgan adelante, los ponentes mandaron un mensaje de calma. La adoptación de la tecnología y la IA es fundamental de la profesión y el ‘Compliance Officer’ debe actuar como un agente transicional en ese camino hacia la implementación de estas herramientas que permitirán un control más exhaustivo del blanqueo de capitales.
La jornada, que finalizó fijando la fecha para la próxima edición en 2027, ha nacido con la idea de convertirse en un espacio donde los ‘Compliance Officers’ puedan compartir problemas diarios que afecten el día a día y así construir un espacio de debate y entendimiento.