El Ilustre Colegio de la Abogacía de Madrid (ICAM) ha obtenido la certificación de Empresa Familiarmente Responsable (EFR), que reconoce las políticas implantadas por la institución para facilitar la conciliación de la vida personal, familiar y profesional de su plantilla.
Entre las medidas puestas en marcha por el Colegio figuran el teletrabajo, la flexibilidad horaria, la jornada intensiva en determinados periodos, permisos retribuidos y distintas iniciativas de apoyo a las familias.
La certificación consolida uno de los compromisos asumidos por la actual Junta de Gobierno del ICAM y supone la incorporación de la conciliación como uno de los elementos de la gestión interna del Colegio, con el objetivo de hacer compatibles las necesidades personales y familiares de los trabajadores con la prestación de los servicios colegiales.
Ribón: desarrollar una carrera sin renunciar al proyecto personal
El decano del ICAM, Eugenio Ribón, ha destacado que una institución comprometida con la abogacía debe estarlo también con las personas que hacen posible su funcionamiento.
“Esta certificación reconoce el trabajo realizado para que nuestra plantilla pueda desarrollar su carrera profesional sin renunciar a su proyecto personal y familiar, y nos impulsa a seguir avanzando”, señala Ribón en la nota difundida por el Colegio.
La certificación EFR está promovida por la Fundación MásFamilia y reconoce a aquellas organizaciones que integran la conciliación en su cultura y en sus modelos de gestión mediante un sistema sometido a evaluación externa y mejora continua.
El procedimiento permite detectar las necesidades de la plantilla, implantar medidas destinadas a atenderlas y evaluar posteriormente su evolución.
Ribón recogerá la certificación el próximo lunes 19 de octubre durante el acto oficial que se celebrará en el Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030.
Cinco ámbitos de actuación
El modelo implantado por el ICAM se articula a través de un Catálogo de Medidas de Conciliación.
Las iniciativas están agrupadas en cinco grandes ámbitos: flexibilidad temporal y espacial, calidad en el empleo, desarrollo personal y profesional, apoyo a las familias e igualdad de oportunidades.
La diputada de la Junta de Gobierno del ICAM Ana Buitrago defiende que el bienestar personal requiere disponer de tiempo para atender las necesidades propias y familiares y desarrollar una vida más allá del trabajo.
“Favorecer la conciliación es también una forma de cuidar a las personas que integran el Colegio”, sostiene Buitrago, que señala que las medidas pretenden contribuir a que la plantilla pueda trabajar en un entorno profesional que atienda sus diferentes circunstancias.
Durante el diagnóstico previo a la implantación del modelo EFR, el ICAM detectó además la necesidad de ofrecer a sus trabajadores un acceso más claro, sencillo y centralizado a las medidas de conciliación disponibles.
Para ello, el Colegio ha reunido todas las iniciativas en un único catálogo accesible desde el Área Reservada a empleados.
En ese documento se detallan los requisitos, los procedimientos de solicitud y las condiciones aplicables a cada medida. El catálogo se mantendrá actualizado y, además de su versión digital, habrá una copia física en cada puesto de trabajo.
Con la obtención de esta certificación, el ICAM sitúa la conciliación como un elemento estratégico dentro de su política de bienestar laboral y asume el compromiso de revisar y mejorar las medidas implantadas contando con la participación de las personas que forman parte de la institución.