La juez Mercedes Alaya ha aceptado la petición realizada por la Fiscalía Anticorrupción y ha decidido informar al Tribunal Supremo de su decisión de continuar con la instrucción de la causa «en tanto» el Alto Tribunal «no fije su propia competencia» a la vista del contenido de la exposición razonada remitida ella.
En la breve providencia, de solo dos líneas, la juez Alaya responde al día siguiente del escrito de la Fiscalía Anticorrupción, que le solicitaba de forma «urgente» que informara si continuaba instruyendo la causa tras el envío en agosto de la exposición razonada.
«Dada cuenta; por presentado el anterior escrito por el Ministerio Fiscal únase y en su vista y como se solicita remítase copia de los autos 4/09/14 al Tribunal Supremo», indica la juez.
En los citados autos del 4 de septiembre, la juez informaba de que continuaba la instrucción de la causa hasta que el Supremo fijara su competencia y, además, comunicaba la imputación a los ex consejeros de la Junta de Andalucía Gaspar Zarrías y Mar Moreno.
Los fiscales Anticorrupción pidieron en julio pasado, antes de que Alaya elevara el caso al Supremo, que si tomaba esa decisión se limitara a continuar tramitando las diligencias urgentes.
Esta semana, los fiscales hicieron la petición a Alaya tras la aclaración solicitada por la defensa del ex viceconsejero de Empleo Justo Mañas, imputado en la causa, que preguntó si las nuevas declaraciones previstas la próxima semana son urgentes.
Anticorrupción entendía que la juez debía informar al Supremo atendiendo a la Ley de Enjuiciamiento Criminal, donde se «prevé que el Tribunal Supremo puede autorizar al órgano judicial inferior, en tanto se resuelve la competencia, la continuación de aquellas diligencias cuya urgencia o necesidad fueran manifiestas».
La juez Alaya envió el caso al Tribunal Supremo por la existencia de aforados, entre ellos los ex presidentes de la Junta de Andalucía Manuel Chaves y José Antonio Griñán.