La Audiencia Provincial de Almería acoge hoy lunes la primera sesión de la vista oral contra una red acusada de prostituir a mujeres de origen nigeriano a las que amenazaban con rituales de vudú. Ocho personas están imputadas por la comisión de los delitos contra los derechos de los ciudadanos extranjeros, relativos a la prostitución, y falsedad, así como a faltas de lesiones.
Según la calificación del fiscal, la acusada M.R. «en directa colaboración» con los también acusados L.G.M., V.E.J., R.O y E.O., mantenía al menos desde 2005 una «relación estable» con residentes en Nigeria.
Dicho trato tenía como finalidad favorecer la entrada en España de mujeres de este país que posteriormente serían prostituidas en los locales de alterne de estos imputados, así como de las acusadas F.A. y F.L.
Las nigerianas eran explotadas sexualmente hasta que pagaban una supuesta deuda contraída por su traslado a España, a la que llegaban con la promesa de un trabajo en tareas domésticas o en sector agrícola entre otros, que solía rondar los 50.000 euros.
Una vez llegaban a una serie de locales ubicados en el municipio almeriense de Roquetas de Mar era cuando se les informaba de que iban a ser prostituidas y, en caso de negarse, eran amenazadas haciéndoles creer que si trataban de huir se les haría daño a ellas o a sus familias.
La banda practicaba rituales de vudú que, según las creencias de las víctimas, tendrían «fatales consecuencias» para ellas y sus familias en Nigeria, apunta en su escrito el Ministerio Público.
El fiscal añade que las mujeres debían prostituir «a cualquier hora del día, todos los días sin excepción, sin capacidad para elegir al cliente o no y en condiciones higiénicas indeseables» y que además debían pagar su comida y alojamiento siendo controladas por sus «mamys», las acusadas. (EFE)