Cinco jóvenes pertenecientes a SEGI, la rama juvenil de ETA, desafían a la Justicia, negándose a comparecer en un juicio, y van directos a la cárcel.
La magistrada Ángela Murillo, presidenta de la Sección Cuarta de la Audiencia Nacional, ordenó la búsqueda y captura y el ingreso inmediato en prisión de los miembros de SEGI, Xabier Arina Echarte, Imanol Salinas Ijurco, Irati Tobar Eguzkitza, Jacint Ramírez Cruz e Igarki Robles Martines del Campo, por no haber comparecido en el juicio que comenzó ayer por la mañana en Madrid contra 28 personas por pertenencia a organización terrorista; por formar parte de SEGI, la rama juvenil de ETA.
El fiscal pide, en su escrito de acusación, seis años de cárcel para cada uno de los acusados, que fueron detenidos entre 2010 y 2011. Todos ellos integraban «la organización terrorista de la izquierda abertzale para el control y dinamización del frente juvenil, subordinado en todo momento a la estrategia de la banda terrorista ETA».
Los cinco imputados tenían que haber estado por la mañana en la sede que tiene la Audiencia Nacional en San Fernando de Henares, al este de Madrid, junto con los 23 acusados restantes, que sí comparecieron.
Optaron por desobedecer a la justicia y así lo anunciaron en una rueda de prensa esa misma mañana en Bilbao. Irati Tobar, en nombre de los acusados, anunció que no irían a Madrid como forma de «desobediencia».
El movimiento Herri Harresia creó en Azpeitia, Guipuzcoa, un «espacio libre» para apoyar a los jóvenes que no acudirían a juicio. Allí acudió la Ertzaintza por la tarde. Los cinco imputados trataron Trataron de parapetarse tras un muro de varios cientos de personas, que llevaban antifaces y pelucas en las escaleras de la Basílica de Loyola para dificultar su identificación.
La Policía vasca tardó dos horas y media en arrestarlos. Los agentes tuvieron que desalojar uno a uno a los manifestantes, que permanecían sentados en las escalinatas. La última en ser detenida, de los cinco buscados, fue Irati Tobar, a las 21.15 horas.
En el proceso se vivieron momentos de tensión y los ertzainas tuvieron que echar mano de material antidisturbios. La Policía vasca detuvo a otras dos personas acusadas de agredir a un agente que resultó herido y que fue trasladado al Hospital de Zumarraga, según informó el Departamento vasco de Seguridad.
El parlamentario de EH, Bildu Xabier Isasi, trató de interceder ante los agentes, pero sin resultados. Los agentes vascos cumplieron la orden de la presidenta del tribunal y enviaron a los detenidos a Madrid. Pasaran los tres meses que está previsto que dure el juicio en prisión provisional.