El criminólogo y abogado, José María Garzón, “clavó” hace dos días en un programa de Telemadrid el lugar en el que vivía Antonio Ortiz, el supuesto “pederasta de Ciudad Lineal”. Aplicando la técnica del “círculo de Canter”, un sistema de perfilación de agresores en serie (violadores y asesinos) desarrollada por el doctor David Canter, de la Universidad de Liverpool, Reino Unido.
De acuerdo con fuentes policiales, Ortiz vivía en la calle Samaniego, muy cerca de la calle Mequinenza, al este de Madrid, en el área en la que Garzón “predijo” que se hallaría el “enemigo público número uno”, como lo definió Cristina Cifuentes, delegada del Gobierno en la Comunidad de Madrid.
“A la vista de las informaciones recibidas, Ortiz vivía precisamente en el área que indiqué en el programa ‘Ciudadano Cake’, el pasado lunes por la noche”, manifestó Garzón. “Esta técnica consiste, básicamente, en marcar sobre un mapa todos los crímenes cometidos por un asesino concreto, como es el caso. A continuación se toman como diámetro las dos escenas de crímenes que estén más alejadas la una de la otra. Después se dibuja un círculo en el que se incluyen todas las localizaciones mencionadas. La hipótesis del círculo dice que el asesino vive dentro de ese círculo. Posiblemente cerca del centro. En este caso se ha cumplido”, añade el criminólogo y abogado.
Según Garzón, “el sujeto es un hombre muy seguro de sí mismo. Un narcisista. Lo que ha estado haciendo ha sido retar a la Policía. Le ha desafiado para demostrar que es más inteligente y astuto que todos los policías de España juntos. Por eso llevó a cabo todos los secuestros, o dejó a las secuestradas, muy cerca de Canillas, donde el Cuerpo Nacional de Policía tiene sus cuarteles generales”.