El Consejo General del Poder Judicial elegirá previsiblemente esta tarde en el pleno al magistrado Manuel Marchena como nuevo presidente de la Sala Penal de este tribunal.
Esta tarde se reunirá el Pleno del Consejo General del Poder Judicial que revisará varios informes que debe transmitir al Gobierno, por ejemplo el que considera positivamente la ley de protección de la infancia. Sin embargo, el punto central del orden del día será el nombramiento del magistrado que presidirá en los próximos años la Sala Penal del alto tribunal, un puesto clave dada la importancia de sus sentencias. Esta Sala también es la encargagada de investigar y juzgar los delitos atribuidos a los miembros del Gobierno, diputados y senadores, integrantes de la Familia Real y otras personas aforadas.
Miguel Colmenero, Manuel Marchena y Cándido Conde-Pumpido son los tres magistrados que han presentado su candidatura para presidir la vacante abierta por la jubilación del hasta ahora presidente de la Sala, Juan Saavedra, en el cargo desde 2005.
Según fuentes del órgano de gobierno de los jueces la persona elegida será el citado Marchena, de 55 años que ingresó en el Supremo en 2007 después de ejercer como fiscal, al ser el que cuenta con más apoyos.
Las propuestas de los magistrados que optaron a la presidencia de la Sala Segunda fueron escuchadas hace días por la comisión permanente, que no ha establecido ningún orden de preferencia en la terna que ha transmitido al pleno. Pero los apoyos de cada uno están ya decididos, salvo cambios menores de última hora.
Manuel Marchena cuenta en principio con once o doce votos a su favor, lo que le garantiza ganar la elección, mientras que Pumpido cuenta con el apoyo de la minoría progresista con la exclusión de su esposa Clara Martínez de Careaga, que se abstendrá de votar este asunto por tener intereses particulares evidentes. Es decir, Pumpido cuenta con siete votos.
Perfil de Marchena
Marchena ingresó en la carrera fiscal en 1985 y ejerció como fiscal en la Audiencia de Las Palmas y en el Tribunal Superior de Justicia de Madrid
Pasó a formar parte de la Secretaría Técnica de la Fiscalía y colaboró con el entonces Fiscal General del Estado, Jesús Cardenal, en algunos procesos judiciales como el caso Alierta, que investigó la utilización de información privilegiada por parte de César Alierta, más tarde presidente de Telefónica, en la compra-venta de acciones de Tabacalera cuando presidía esta compañía.
El Consejo de Ministros de 25 de julio de 2003 aprobó su nombramiento como nuevo fiscal de la Secretaría Técnica de la Fiscalía General. Tras el cambio al frente de la Fiscalía General fue nombrado fiscal del Tribunal Supremo el 1 de julio de 2004.
Permaneció en este cargo hasta que el Consejo General del Poder Judicial le nombró magistrado del Tribunal Supremo el 31 de enero de 2007 para cubrir la vacante por jubilación de José Antonio Martín Pallín.