El controvertido abogado ha regresado a España, con todas las penas prescritas. Ha abierto un bufete en Madrid, RM Abogados, y se he personado, como acusación popular, en los casos más importantes, como el de Esperanza Aguirre, Pujol, y el pederasta de Ciudad Lineal. Avisa: Viene a vengarse.
TEXTO E IMAGEN: CARLOS BERBELL Y YOLANDA RODRÍGUEZ
Emilio Rodríguez Menéndez ha sido uno de los abogados más polémicos de los últimos 35 años. Fue condenado en 2005 a dos años de cárcel por distribuir un vídeo de contenido sexual de un famoso director de periódico. En 2006 recibió una segunda condena de seis años de prisión por un delito contra la Hacienda Pública.
El letrado se escapó a Argentina, aprovechando un permiso, de dónde España no consiguió su extradición. Convertido en asilado político -bajo la protección del presidente Nestor Kichner, primero, y de su sucesora y esposa, la presidenta Cristina Kichner, después-, Rodríguez Menéndez se ha dedicado todos estos años a lo que siempre ha hecho: la abogacía.
Ahora, de regreso a España, se ha personado como acusación popular en casos de alto perfil mediático. El último ha sido una querella criminal contra Oriol Junqueras, presidente de Esquerra Republicana de Cataluña.
Cuenta que ha escrito un libro de memorias en el que va a contar lo que jamás se ha contado. «La venganza es un plato que se come frío», advierte.
Lo tiene claro.
¿Cuándo regresó usted a España?
Regresé a España el pasado mes de marzo. Podría haber vuelto en agosto de 2013. En ese mes prescribieron los delitos en España. El Gobierno de España, al ver que tenían perdida la extradición, desistieron de ella. Pero yo forcé que se celebrara el juicio de extradición. ¿Por qué? Porque les he presentado una demanda patrimonial y quiero llegar hasta el final. En ese juicio de debate, que se celebró el 30 de diciembre de 2013 en Buenos Aires, yo expuse ante el juez federal argentino, Martínez Lloré, toda la historia de la persecución contra mi persona. Luego intervino el fiscal que se opuso a la extradición. Fíjese cómo fue la cosa que el juez nos preguntó si teníamos algo que oponer al envío de una nota verbal al Gobierno español –desde el Ministerio de Justicia y Culto- por considerar que la petición de extradición había sido temeraria y malintencionada. Y que, además, había quedado acreditado que había sido objeto de una persecución política y judicial. El juez federal produjo la protesta diplomática. En síntesis: Gané el juicio por goleada.
«REGRESÉ A ESPAÑA EL PASADO MES DE MARZO. PODRÍA HABER VUELTO EN AGOSTO DE 2013. EN ESE MES PRESCRIBIERON LOS DELITOS EN ESPAÑA»
[[{«type»:»media»,»view_mode»:»media_large»,»fid»:»25994″,»attributes»:{«alt»:»»,»class»:»media-image»,»height»:»320″,»typeof»:»foaf:Image»,»width»:»480″}}]]
¿Por dónde volvió?
La primera vez fue en este mes de marzo. Estuve siete días, nada más. Volví por Roma. De ahí volamos a Milán y después a París. Y luego desde la capital francesa tomamos un coche a Madrid. No quería que nadie supiera que estaba aquí.
Nosotros teníamos otra versión para explicar lo de la prescripción de sus delitos, señor Rodríguez Menéndez. Según lo que nos han explicado fuentes oficiales españolas, durante el tiempo que ha estado en Buenos Aires, la Justicia argentina le ha mantenido en una especie de arresto domiciliario que le ha permitido computar la pena como si la hubiera cumplido en una prisión española…
Es absolutamente falso. Yo llego a Argentina. Me detienen y lo que hace el juez federal es mandarme al hospital Algerit para estar allí como si estuviera en mi casa. Pasé un mes en él. Pasado ese mes, la Cámara de Casación, que es como el Tribunal Supremo, me puso en libertad total. Al inicio de la vista, el doctor Gustavo del Horno, con el que me une hoy una cierta amistad, manifestó que él quería adelantar su voto respecto a mi excarcelación. Dijo que le valía la palabra del doctor Rodríguez Menéndez. Sin la imposición de ninguna medida cautelar. En Argentina he gozado de una libertad total. Yo vivía en mi casa. Primero en Ceiza, en un “country”, en el Ouquel. Luego empecé a trabajar en el despacho de un amigo mío, Martín Bagalá. Nos hicimos socios, aunque ahora llevo yo el despacho.
¿Está usted entonces en paz con la Justicia española?
Estoy en paz con la justicia española. La pena ha prescrito y se ha extinguido. Y regreso como ganador.
Cuántos letrados trabajan para RM Abogados en Madrid?
Somos siete u ocho.
¿Y en Buenos Aires?
Cinco o seis. Porque se trabaja mucho también con abogados externos. El derecho argentino es un derecho bastante complicado.
¿Más que el español?
El derecho español es mucho más sencillo. Lo que pasa es que el de Argentina es un derecho más complicado. Los tribunales españoles son como de albañiles. Y los tribunales argentinos son de juristas. La diferencia de actuar ante un tribunal argentino es que luchas contra un jurista de nivel. Aquí, no. Aquí el juez que te juzga podría ser albañil o fontanero, porque no sabe nada. El nivel judicial argentino es muy alto. Argentina tiene una Corte Suprema de “chapó”.
¿Cuáles son sus planes en España?
Volver a la política. Levantar el despacho. Crear una fundación para ayudar a dar todos los días 100 comidas y cenas a niños necesitados. Voy también a tocar mucho el tema de salud. Aquí se están haciendo muchas aberraciones. El otro día hablaba de una cosa que, si es cierta es de vergüenza. Me han contado que en la comunidad de Cataluña, a las personas que sufren una enfermedad terminal y que les queda menos de un año de vida les ponen una cruz para no darles la medicación adecuada. Eso hay que denunciarlo. En el tema salud en España faltan muchas cosas por hacer.
¿Por qué se ha personado en los casos de Esperanza Aguirre, Pujol y en un tercer caso que lleva el juez Ruz?
Me he personado en los temas de Pujol y Esperanza Aguirre, pero también contra Arturo Mas. Además, he presentado la primera querella contra Oriol Junquera (líder de Esquerra Republicana de Cataluña), porque creo que es el responsable de lo que está pasando. Más que el propio Arturo Mas. Y entiendo que ahí puede haber hasta una sedición. Porque se está llamando a la desobediencia civil.
Pero mientras no haya violencia no hay delito.
Eso es muy discutible. Porque si te vas al año 1934, mira cómo fue la proclamación de Cataluña. Fue una proclamación directa que es lo que estos pretenden.
¿Sólo intervendrá en casos que tengan una vertiente política?
No sólo en esos casos. Me he personado también como acusación popular contra el pederasta de Ciudad Lineal. Lo digo porque he oído en alguna radio que se decía que me iba a encargar de su defensa. Emilio Rodríguez Menéndez Jamás ha defendido a un pederasta, a un corruptor o a un violador en serie. He podido defender a asesinos en serie, como el “Arropiero” o el “Mendigo asesino”, pero nunca en mi vida defenderé a esa gentuza. Al contrario.
«SI LE DIGO QUE NO ME MUEVE EL AFÁN DE VENGANZA LE ESTARÍA MINTIENDO»
[[{«type»:»media»,»view_mode»:»media_large»,»fid»:»25992″,»attributes»:{«alt»:»»,»class»:»media-image»,»height»:»288″,»typeof»:»foaf:Image»,»width»:»480″}}]]
¿Qué es lo que busca haciendo uso de la acción popular? ¿Presencia en los medios? ¿Publicidad?
Yo creo que el que la hace la paga. Realmente, si yo he vuelto a España es para cobrarme mi venganza. Buscar, no busco nada. Popularidad, no la necesito. ¿Dinero? Yo vivo en Argentina muy bien. Soy residente en la Isla Cayman (Caribe), tengo mi vida hecha fuera de España económicamente, y me puedo permitir el lujo de no tener que facturar en España.
Pero si le digo que no me mueve el afán de venganza le estaría mintiendo. La venganza es un plato que se come frío. No tengo prisa. A mi se me ha buscado de forma muy malévola injustamente. Porque, ¿por qué no contamos los temas de defraudación fiscal del periódico Ya? ¿De quién era el periódico Ya de verdad? No era mío, era del PSOE. ¿Quién era el que controlaba las cuentas del periódico YA? Era el señor Rubalcaba. ¿Quién era el director general? El secretario de (Rafael) Vera. ¿Quién era el que daba el visto bueno a las portadas del YA? No era Rodríguez Menéndez. Era Rafa(el Vera). ¿Y yo me lo voy a comer?
Igual que en el tema Pedro J. Lo lamento enormemente. Primero porque soy una persona que cree en la libertad sexual de cada uno. Cada uno en la cama hace lo que le da la gana con quien le de la gana y como le de la gana. Y yo ahí, por cuestiones de lealtades políticas entré en un tema…. Menos de lo que se cree, de lo que se ha publicado. Le voy a contar una cosa: yo le pedí perdón telefónicamente desde Argentina a Pedro J.
¿En qué se va a especializar su bufete?
En lo que ha sido siempre. En penal y en todas las materias. Todo lo que aquí sale, sale bajo mi responsabilidad, lógicamente para eso tienes que saber más que la gente que está contigo. No sé laboral. Eso no sé nada.
¿Y contencioso?
De eso sé mucho. Dese cuenta de que he defendido a los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado y todos eran contenciosos. El régimen disciplinario de la Policía me lo conozco como la palma de mi mano.
¿Va a estar a caballo entre Buenos Aires y Madrid?
Mantengo el despacho de Buenos Aires. También tengo abierto un despacho en la Isla Cayman (Caribe), con la esposa del gobernador. El otro día se lo comentaba a la doctora Cristina Kichner. Jamás he tenido, como tienen muchísimos abogados, asuntos raros. He llevado a todas las mafias, pero he mantenido las distancias. Tú aquí y yo aquí. Y he defendido a Constance Giurgiu, el de Mélodi, el jefe de la mafia marsellesa, defendí a Hipólito Vicenzo, el de la Camorra italiana, también al de la libanesa. Defendí a Oubiña a todos los gallegos. Y siempre he mantenido las distancias. Tan sólo con Oubiña, porque me hacía mucha gracia, con el único cliente que un día comí una mariscada.
«EL OBJETIVO DE MI LIBRO SON LOS POLÍTICOS QUE, EN UN MOMENTO DADO, ME PERSIGUIERON A MUERTE»
[[{«type»:»media»,»view_mode»:»media_large»,»fid»:»25993″,»attributes»:{«alt»:»»,»class»:»media-image»,»height»:»319″,»typeof»:»foaf:Image»,»width»:»480″}}]]
Tenemos entendido de que ha escrito un libro de memorias. ¿Cuál es el objetivo de ese libro?
El objetivo de mi libro son los políticos que, en un momento dado, me persiguieron a muerte. Yo no era un jefe de Estado para trasladar 72 agentes a Argentina, como hizo España y como bien señaló el fallecido doctor Kichner. Ni tampoco era un jefe de Estado para convertirme en el protagonista de 8 o 9 Plenos del Congreso, en los que se pelearon Teresa Fernández de la Vega, Soraya Saénz de Santamaría y Rubalcaba.
Realmente había otra serie de razones. Les gustaba muy poco que yo contara cosas. Lo más probable, si no se hubiera producido esa persecución contra mi persona, es que no las hubiera contado. Pero ahora me mueve la revancha. Tú me la hiciste, tú me la pagas. El problema es que ahora sí lo voy a contar. Porque creo que la sociedad española debe conocer la realidad de todo lo que ha ocurrido durante esos años. Debe conocer cómo se mataba en el GAL, debe de reconocer cómo jueces abrieron causas como la de Brouard para meter en la cárcel a otros funcionarios que, en esos momentos, estaban en contra de Felipe y compañía. Tienen que conocer cómo se manejaban los fondos reservados y el CNI. El país debe conocer todo por pura salud democrática. Que no conozcan sólo lo bonito. Que no conozcan a esos jueces que dicen ser íntegros y honrados. Que conozcan quiénes son cada uno, pero de verdad.
¿Cómo se va a llamar el libro?
“La vuelta de Rodríguez Menéndez. De ganador”. Según la editorial va a ser un best seller. Yo soy más humilde. Con que se vendan unos cuantos, me conformo. Va a ser mi primer libro, de memorias.
¿Se va a colegiar?
Sí. Ya lo hice.
Pues en el Colegio de Abogados aparece como no ejerciente.
No, estoy como ejerciente.
Pues nos han dicho en el Colegio de Abogados que aparece como no ejerciente.
Pues le equivocaron.