La jueza instructora de los casos Mercasevilla, ERE, Betis y ahora el de la Formación, Mercedes Alaya, baraja abandonar su actual puesto, y, con ello todas las investigaciones que está llevando a cabo en el Juzgado de Instrucción número 6 de Sevilla, y pasar a formar parte del tribunal colegiado de una de las secciones de la Audiencia Provincial de Sevilla.
Esto será posible gracias al macro concurso de 282 nuevas plazas que el Ministerio de Justicia va a ofrecer próximamente, contemplado en el proyecto de Real Decreto por el que se adecúa la planta judicial a las necesidades judiciales existentes, y al que tiene que dar el visto bueno mañana, martes, la Comisión Permanente del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), como es preceptivo.
En concreto, están previstas 4 plazas libres de magistrado para la Audiencia Provincial de Sevilla.
Así lo ha hecho saber la magistrada a personas de su entorno. Esto está creando cierta preocupación sobre la suerte de las investigaciones en curso ya que Alaya los ha conducido todos de una forma muy personal
“A día de hoy, el cambio de destino de Alaya no deja de ser una conjetura. Mercedes Alaya ocupa el número 1069 en el escalafón de jueces. Esto va por antigüedad. Dependerá de que algún compañero que esté antes que ella lo pida”, explicaron a Confilegal fuentes judiciales.
“Podría aparecer alguien de Ciudad Real o de Cantabria que esté antes que ella, con lo que tendría que quedarse donde está. Pero también podría ocurrir que lo consiguiera porque tiene un buen número en el escalafón. Existe un cierto grado de incertidumbre”, añadieron.
Está previsto que el concurso, al que previsiblemente optará la magistrada, se resuelva a principios de diciembre. La incorporación a su nuevo destino se produciría en enero.
Podría suceder, explicaron las mismas fuentes, que la juez Alaya solicitara al CGPJ un “cese diferido”, es decir, que se aplazara durante unos meses su incorporación a la Audiencia Provincial para poder hacer un alarde específico y detallado para quien le suceda, a fin de que todas las investigaciones no queden en agua de borrajas.
El alarde es el informe que tienen que hacer todos los magistrados cuando cambian de destino, especificando la situación en la que se encuentran todos los procedimientos que deja en el Juzgado.