La vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría quiere dar un giro comunicativo y baraja seriamente la posibilidad de ir a peinarse el próximo sábado por la mañana a la peluquería de Alcorcón, donde acudió a depilarse el pasado 30 de septiembre Teresa Romero, la auxiliar de clínica que ha vencido al virus del Ébola.
Según ha sabido Confilegal de fuentes cercanas a la número dos del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría probablemente acuda acompañada de varios altos cargos, a los que también harían el pelo.
Su objetivo es dar un golpe de efecto “comunicativo” con el fin de restablecer la normalidad en el funcionamiento de la peluquería, apoyando, de paso, a las tres mujeres que en ella trabajan, dos de las cuales que permanecieron 21 días en cuarentena en el Carlos III.
La peluquería será sometida durante la mañana del miércoles a un proceso de desinfección con peróxido de hidrógeno, para eliminar cualquier rastro que pudiera quedar del virus. Es una mera medida de precaución. El Ébola tiene una vida de 24 horas, por lo que ya no existe ningún rastro de la enfermedad. El proceso de limpieza se hace por prevención.
La peluquería volverá a la normalidad el próximo viernes.