Un total de 51 estados y jurisdicciones, entre ellos Argentina, Colombia, España y México, han firmado en Berlín un acuerdo de intercambio automático de información fiscal que pretende combatir la evasión de impuestos por parte de empresas e individuos.
El acuerdo se ha suscrito en el marco de una conferencia internacional sobre cuestiones tributarias impulsada por la OCDE y el Foro Global sobre Transparencia e Intercambio de Información para Cuestiones Fiscales.
El ministro español de Economía, Luis de Guindos, asegura que con el pacto se ha dado un «paso fundamental» en un «tema vital». Con la firma de este acuerdo, agrega, se ha iniciado «un proceso que va a determinar un nuevo estándar desde el punto de vista del intercambio de información, de colaboración de las autoridades fiscales» y anima a sumarse a la iniciativa al mayor número de Estados posible.
El objetivo de este acuerdo, basado en las reglas de intercambio automático de información financiera de la OCDE, es registrar a partir de 2016 los datos de todas las nuevas cuentas bancarias y comenzar a intercambiarlos de forma rutinaria desde septiembre de 2017, con ello se tendrá una herramienta más para combatir la corrupción económica.
Entre los datos que se compartirán están incluidos los saldos, los intereses aplicados, los dividendos, los beneficios procedentes de productos financieros y los números de identificación fiscal (NIF). El secreto bancario no tiene sentido en un mundo globalizado, no es más que un subterfugio utilizado desde hace tiempo por los ciudadanos para eludir sus obligaciones tributaria.
Esta acuerdo encaja dentro de la tesis de la consolidación fiscal del gobierno de la canciller alemana, Angela Merkel, pues una menor evasión implicaría, en consecuencia, una mayor recaudación tributaria.
Los 51 firmantes serán los primeros en implementar este pacto, con el que en principio están comprometidos un total de 91 países y jurisdicciones, entre ellos Suiza, Liechtenstein, Singapur y las Islas Caimán. No obstante, hasta 34 han optado por no suscribirlo en Berlín, ya sea por motivos políticos o legales. El gran ausente es Estados Unidos, que hasta el momento ha preferido firmar acuerdos bilaterales en esta materia a grandes pactos multilaterales.