En España hace tiempo que corre la idea de que se puede mentir en los juicios y no pasa nada. No es así. Para botón una muestra el caso de Elsa López González, de 19 años, que ha sido condenada por el juez Emilio Labella, titular del Juzgado de lo Penal número 4 de Pamplona por un delito de falso testimonio. Lo que antes se conocía popularmente como “perjurio”.
La pena que el magistrado Labella le ha impuesto son seis meses de cárcel y una multa de 450 euros, pena que ha quedado en suspenso por ser una “delincuente primaria” y no tener antecedentes penales. El mismo caso en el que se encuentra Isabel Pantoja.
Si durante los siguientes dos años la joven volviera a delinquir tendría que cumplir la nueva pena que se le impusiera junto a esta, que quedaría así reactivada.
Elsa López cometió este delito el 28 de mayo de 2013, cuando compareció ante el Juzgado de Menores de Pamplona para declarar como testigo en el juicio contra J.M.G.M y dos personas más. Los tres habían sido acusados de un delito de lesiones y una falta de lesiones.
A la joven la juez de menores, Isabel Huesa, le subrayó la obligación que tenía de decir la verdad en su calidad de testigo. Y también de las consecuencias que le podían acarrear si mentía.
– ¿Jura o promete decir verdad? – le preguntó la magistrada.
– Prometo.
– Le apercibo de que el testigo que faltare a la vedad en su testimonio en causa judicial, será castigado con las penas de prisión de seis mesesa dos años y multa de tres a seis meses.
Elsa no le debió de dar más importancia a la cosa y contó al tribunal la versión más favorable para su amigo. La chica relató que había pasado toda la noche con el acusado, J.M.G.M., que fueron a una discoteca, luego a un bar y por último a una bajera. Y durante ese tiempo no habían visto una pelea, en la que el joven se había visto involucrado, y que cuando llegaron había pasado todo.
“Del resto de la prueba practicada en el juicio se desprendía sin ninguna duda que el citado menor había estado en el lugar en el que se había producido el incidente y había participado en el mismo”, dice la sentencia del juez de lo Penal 4, Labella, que recibió el caso enviado por su compañera del Juzgado de Menores tras finalizar el juicio.
¡Cómo lo vería de claro!
Traducido: que Elsa López había mentido en el juicio para favorecer a su amigo, J.M.G.M. Y así lo admitió la propia chica cuando estuvo frente al juez Labella. Éste fue benigno y le impuso el castigo en su franja inferior: seis meses de prisión y multa de tres meses a 5 euros el día. La franja superior es de dos años de cárcel y multa de seis meses. La joven se conformó con la pena.
El objetivo era que Elsa aprendiera la lección: no puede mentir a la Justicia.
Y la aprendió.
Ahí quedó la sentencia como aviso para navegantes.