El ex ministro y ex presidente de Baleares Jaume Matas abandonó este viernes el centro penitenciario de Segovia, donde cumple condena de nueve meses por un delito de tráfico de influencias, tras obtener el tercer grado penitenciario.
Este régimen abierto implica que Jaume Matas tiene que dormir en un centro de inserción social, y puede salir los fines de semana.
La Secretaría General de Instituciones Penitenciarias ha concedido el tercer grado a Matas, lo que en la práctica supone que deja definitivamente la cárcel de Segovia en la que entró el pasado 28 de julio, y pasará a tener como instalación penitenciaria de referencia el Centro de Inserción Social de la cárcel de Segovia.
Instituciones Penitenciarias ha adoptado esta decisión en aplicación del artículo 31.1 de Reglamento Penitenciario, según el cual, el centro directivo «tiene competencia exclusiva para decidir, con carácter ordinario o extraordinario, la clasificación y destino de los reclusos en los distintos establecimientos penitenciarios, sin perjuicio de las atribuciones de los Jueces de Vigilancia en materia de clasificación por vía de recurso»
Fuentes de la institución explican que, a la hora de tomar esta decisión, la Secretaría General ha tenido en cuenta que Matas ya ha cumplido más de la tercera parte de sus nueve meses de condena por un delito de tráfico de influencias en el primer juicio del caso Palma Arena.
Otro de los factores que se han considerado es que solo está penado por esta causa, la escasa duración de la condena (nueve meses), la buena conducta observada en prisión, que se presentó voluntariamente en prisión para cumplir condena y la posibilidad de actividad laboral en el exterior.