El ex primer ministro portugués José Sócrates pasó su tercera noche consecutiva en dependencias de la Policía de Seguridad Pública (PSP) de Lisboa, tras ser interrogado durante horas como sospechoso de fraude, blanqueo de capitales y corrupción.
Su abogado, João Araújo, confirmó a la salida del Tribunal Central de Instrucción Criminal que el interrogatorio continuará hoy lunes. El letrado declaró además que Sócrates se encontraba bien y que era «evidente» que ha optado por responder a las preguntas del juez, teniendo en cuenta que pasó todo el día en el Tribunal.
Hasta que concluya el interrogatorio no se darán a conocer las medida cautelares que pueda decretar el juez encargado del caso, Carlos Alexandre, para el político socialista, José Sócrates. Algunos medios apuntan que los investigadores de este caso sospechan que el ex primer ministro sabía lo que iba a ocurrir y estaba informado de las otras detenciones, registradas el jueves, porque había retrasado su vuelo de regreso a Lisboa en dos ocasiones. Añaden que el hecho de que haya regresado voluntariamente puede ser considerado un atenuante por el juez.
Los otros tres detenidos son un empresario y amigo de la infancia de Sócrates que actuaría como testaferro del político, Carlos Santos Silva; su chófer, João Perna; y el abogado, Gonçalo Trindade, que abandonaron el Campus de la Justicia antes que el ex primer ministro.
Las investigaciones, según la Fiscalía General de la República, se centran en «operaciones bancarias, movimientos y transferencias de dinero sin justificación conocida y legalmente admisible». Las reacciones políticas a su situación siguen siendo de mucha prudencia y cautela, aunque todos coinciden en que este escándalo puede tener repercusiones en las elecciones legislativas del próximo año y, sobre todo, en el Partido Socialista (PS), que estrena nuevo líder en medio de todo esto.