Teresa Romero no mintió ni oculto información a su médico de Atención Primaria de Alcorcón, seis días antes de ser ingresada. Tampoco lo hizo al Servicio de Riesgos Laborales de La Paz. Y lo volvió a recalcar a los servicios sanitarios de la Comunidad de Madrid, cinco horas antes de ser internada en el Hospital Carlos III, dice el Informe de Alertas sanitarias, de acuerdo con José María Garzón.
Este informe está fechado el 6 de octubre
Según el abogado de la auxiliar de Enfermería, Teresa Romero, contagiada por el ébola, «ésta superó superó el umbral de los 38,6 grados centígrados de temperatura precisos para activar el protocolo de alerta por el virus del ébola, como demuestra el mencionado Informe de Alertas sanitarias, que publica hoy elconfidencial.com».
El documento, a los ojos de Garzón, desmiente las palabras pronunciadas el 8 de octubre por Javier Rodríguez, consejero de Sanidad de la Comunidad de Madrid, que afirmó que “la enfermera con ébola ‘ocultó’ al médico de atención primaria que había estado tratando al misionero Manuel García Viejo” y dijo que “pudo haber estado mintiendo” sobre su fiebre.
Las declaraciones de Rodríguez fueron la base sobre las que Garzón Abogados fundamentó la demanda de una vulneración contra el honor y la intimidad de Teresa Romero, presentada recientemente ante los tribunales de Alcorcón, Madrid contra el consejero de Sanidad.
«El documento refuerza más, si cabe, nuestras pretensiones legales y es una importante prueba de cargo contra el señor Rodríguez», dice Garzón.
«Por otra parte, este documento también refuerza nuestra posición en torno a la denuncia contra la Consejería de Sanidad por los fallos en la implementación de los protocolos de seguridad en los contagios por ébola», añade el letrado.
El Informe de Alertas sanitarias demuestra que hay base suficiente para sustanciar la existencia de un delito contra la seguridad de los trabajadores.
«Es evidente», dice Garzón, «que no se respetaron los protocolos o que estos no eran lo suficientemente eficaces como para impedir que se produjera un contagio como el que se produjo, o cualquier otro que hubiera podido producirse».