La Guardia Civil de Pontevedra ha detenido por asociación ilícita a Miguel Rosendo, fundador de la Orden y Mandato de San Miguel Arcángel, en la localidad madrileña de Collado Villalba.
Según han informado fuentes de la investigación, se le atribuye el delito de asociación ilícita en concurso con otros de agresión sexual o estafa. Junto a él ha sido detenida una segunda persona, una mujer considerada la mano derecha de Miguel Rosendo. A la mujer, de nombre Marta, se le atribuye también el delito de asociación ilícita y está siendo trasladada junto con Rosendo a la provincia de Pontevedra para su puesta a disposición judicial. La instrucción se encuentra bajo secreto de sumario.
Estas detenciones se practicaron este jueves después de que agentes de la Policía Judicial de la Guardia Civil de Pontevedra registrasen durante varias horas la vivienda que Rosendo comparte con varios miembros de su familia y adeptos de la Orden en la calle Fresno de Collado-Villalba.
El registro se realizó fruto de la investigación realizada por la Guardia Civil y el Juzgado de Instrucción número 1 de Tui sobre la Orden y Mandato de San Miguel Arcángel. Varios agentes se han desplazado desde Pontevedra y han intervenido, según fuentes de la investigación, diversos efectos y documentación, así como una importante cantidad de dinero.
La Diócesis de Tui Vigo decidió destituir al líder del grupo (que llegó a tener 400 integrantes en Galicia) en mayo de 2013, después de llevar a cabo una investigación interna en la que concluyeron una «conducta moral inapropiada», ya que durante años tuvo «engañados» a sus correligionarios y a la propia Iglesia.
Según decenas de testimonios recogidos por este medio en octubre, Rosendo habría tenido relaciones sexuales utilizando elementos de la consagración, practicaba rituales cercanos al satanismo y ejercía un dominio omnímodo sobre los integrantes del colectivo.
Ex adeptos y familiares denunciaron ayer abusos sexuales, físicos y psicológicos. En su relato señalan que el fundador decía ser la reencarnación de San Miguel Arcángel, comentaba que había muerto con dos años y luego resucitado, simulaba hablar en arameo y les daba a besar a las ‘miguelianas’ el pentáculo, un símbolo adorado por los fieles de Satanás.
Según Infovaticana.com, Miguel Rosendo «las humillaba y las complicaba de manera que el abuso, al mismo tiempo que carnal, lo era también psicológico y mental, pues eran instruidas en el deber moral de agradecer tales prácticas. Miguel las convencía de que era un sacrificio que él mismo hacía para su bien, con lo cual era una autentica cautiva, pues necesitaba de esos abusos para su propia salvación».
En el registro del domicilio, la Guardia Civil ha requisado documentación de la asociación así como una importante cantidad de dinero y diversa documentación de la posible secta.