El ministro de Justicia, Rafael Catalá, ha anunciado este jueves que la encomienda de la gestión del Registro Civil a los registradores mercantiles se hará vía enmienda al proyecto de ley que obliga a los centros sanitarios a comunicar electrónicamente los nacimientos y fallecimientos a estas oficinas.
Así lo ha hecho saber en el Pleno del Congreso de los Diputados, donde el PSOE ha defendido la retirada de este proyecto de ley y el resto de grupos de la oposición ha coincidido en cargar contra la «privatización» del Registro y criticar que un cambio del modelo de tal calado se realice a través de enmiendas.
«¿Le ha sugerido el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, registrador de la propiedad en Santa Pola, entregar el Registro Civil al Cuerpo de Registradores?. Esta es la gran pregunta», ha preguntado el diputado socialista Mario Bedera, encargado de defender la enmienda de totalidad de su grupo.
Catalá ha advertido de que los Registros Civiles han acabado «colapsados» y que el 50 por ciento de las quejas recibidas sobre el funcionamiento de la Justicia se refiere al Registro Civil, sus tiempos de espera, sus horarios de atención al público o sus insuficientes plantillas.
Según ha explicado, la nueva estructura girará en torno a oficinas generales en capitales de provincia, islas y poblaciones de más de 100.000 habitantes con la colaboración de consulados y oficinas colaboradoras, como juzgados de paz y registros de la propiedad.
Tras criticar que la norma aprobada durante el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero que desjudicializaba el Registro Civil no contenía una medida económica «rigurosa», Catalá ha defendido que poner este servicio en manos de los registradores no es una «contrarreforma» y calificar de «demagógico» considerarlo una privatización.
«Me parece sorprendente que se quiera dudar de la condición de funcionarios públicos de los registradores de la propiedad y mercantiles», ha agregado el ministro. (EP)