Sonia Castedo ha presentado esta mañana su dimisión. Lo ha hecho sin avisar, tal y como aseguró en unas recientes declaraciones. Y además lo ha hecho «a su manera», como suele ser habitual en ella, anunciándolo en su página de Facebook.
La alcaldesa de Alicante, Sonia Castedo, ha abandonado su cargo, plegándose a los intereses del partido Popular, y lo ha anunciado en su página de Facebook con este comunicado: «Hace tiempo que decidí que fuera precisamente el 23 de Diciembre de 2014, día de mi cumpleaños, cuando os anunciara algo que iba a significar un antes y un después en mi vida.
Hoy, dejo mi cargo como Alcaldesa y doy por finalizada una importante etapa de mi vida en la que toda la ciudad de Alicante me ha hecho sentirme muy feliz. Por ello, quiero daros las gracias a todos, absolutamente a todos, por permitirme alcanzar el sueño de ser vuestra Alcaldesa.
Tomo esta decisión, difícil y meditada durante mucho tiempo, porque por encima de mi figura como Alcaldesa, está una persona que es mujer y madre de dos niñas a las que tengo que proteger. No creo que sea necesario decir nada más. Reitero mi eterno agradecimiento a todos los alicantinos».
Castedo dimite después de un largo tira y afloja con su partido, concretamente alrededor de la «línea roja» marcada por el presidente autonómico Alberto Fabra, que no contempla la presencia de imputados o personas relacionadas con casos de corrupción en las próximas listas municipales.
La hasta ahora regidora alicantina está imputada en dos piezas separadas del caso Brugal relativas a las supuestas ilegalidades en el diseño del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) y del plan urbanístico de Rabasa, y en ambas ramas el presuntamente beneficiado es el empresario Enrique Ortiz.