Una madre de 29 años podría entrar en prisión por un delito cometido en 2009 cuando era incapaz de controlar su anorexia y su bulimia. Ahora esta joven, separada y con dos hijos, puede entrar en la cárcel tras abonar fuera de plazo una multa de 1400 euros por un delito de estafa. Desde Change.org se pide el indulto y la suspensión de la condena.
En 2009 Sara González cometió un «error», según un comunicado hecho por su madre María José Morales Pubill, a través de change.org. Sara tenía entonces 24 años, e incapaz ya de controlar su anorexia nerviosa atípica y bulimia, diagnosticada y tratada desde los 11 años.
Sara se encontró una cartera por la calle y «tuvo la mala idea de utilizar la documentación de otra persona para darse de alta en 4 compañías telefónicas y que le regalaran 4 teléfonos que vendió para procurarse comida con la que satisfacer compulsivamente y a escondidas».
El Juzgado de lo Penal número 12 de Valencia le condenó en septiembre de 2012 a un año y nueve meses de prisión por un delito de falsificación y a otros seis meses por un delito de estafa, según explica su abogado, Juan Gargallo.
Posteriormente, la pena de falsificación fue suspendida al ser la primera vez que cometía un delito, no ser superior a dos años, no existir perjuicio económico y pagar Sara todas las indemnizaciones a las compañías telefónicas. Y la pena de la estafa de 6 meses de prisión fue sustituida por una multa de aproximadamente 1.400 euros.
Sin embargo, y según su madre «por una serie de errores de su defensa legal respecto del pago de esa última multa de 1.400 euros le fue cambiada de nuevo esa pena de multa por la de prisión en julio de 2013 sin que nadie dijera o notificara nada de ello a Sara. Cuando mi hija se enteró en octubre de 2013 pagó la multa inmediatamente, pero el Juzgado le dijo que ya era tarde, que tenía que ingresar en prisión para cumplir esos 6 meses. Que no había marcha atrás».
Esa multa, abonada fuera de plazo, podría conllevar la entrada de Sara a prisión. De hecho, el Juzgado le devolvió a Sara hace dos meses el importe de la multa que pagó hace un año.
Según ha informado el Tribunal Superior de Justicia de Valencia (TSJV), el Juzgado considera que ese pago es extemporáneo porque ya existía una resolución firme (no recurrida) que le revocaba la sustitución de la pena, es decir, que existía una resolución que le revocaba el beneficio de pagar con multa y no con prisión la condena por estafa.
La madre de Sara denuncia a través de su comunicado que esa «serie de errores puede llevar ahora a Sara a pasar 6 meses en la cárcel cuando desde 2009 mi hija ya ha rehecho completamente toda su vida. Separada, con 29 años, superada su enfermedad psicológica, y con una hija de 4 años y otra nacida el pasado mes de noviembre de 2014, aún lactante, Sara es ya una persona muy distinta a aquella que cometió aquel pequeño error en 2009, está completamente insertada en la sociedad».
«Sara ya ha reconocido su error. Ha reconoció haber obrado mal», insiste. También ha pagado todas las indemnizaciones y multas, y todos sus logros desde entonces por ser feliz serían truncados y en vano si tuviera que entrar ahora en prisión para cumplir esa pena por haber pagado “fuera de plazo” aquella última multa.
Según el TSJV, en septiembre de 2014, la condenada comunica al juzgado la solicitud de indulto y pide la suspensión de la ejecución de la pena de prisión a la espera de que el Gobierno se pronuncie sobre ese indulto. El juzgado no le suspende la pena. Posteriormente, la condenada presenta recurso de apelación contra esta decisión judicial. El recurso habrá de resolverlo la Audiencia Provincial. En este momento está pendiente de que el fiscal emita informe.
Según la madre de Sara el juzgado sostiene «que no se lo merece porque recurre casi todas sus decisiones desde que se le dijo que entrara en la carcel (embarazada) y porque no le consta que su hija (recién nacida ya) no haya sido provocada para eludir la cárcel». Por todo ello, solicitan a través de una campaña de www.change.org el indulto para Sara.