Hace 12 días que la lista Madrid Integral y Democrático (MID) presentó una demanda contra Podemos Madrid ante los Juzgados de lo Civil. MID solicitaba la suspensión cautelar de las elecciones internas –y su nulidad- porque, al no permitirles que se presentaran, habían vulnerado sus derechos fundamentales. La Justicia no ha movido un dedo hasta ahora.
Por eso su líder, Juan Antonio Aguilera, afirma: “La Justicia no puede estar de vacaciones en Navidad cuando lo que está en juego son derechos fundamentales, y el primero el derecho a la participación política. Pedimos la suspensión cautelar de las elecciones y su nulidad en ese momento porque era cuando el daño a producir era el menor posible”.
“Cada día que pasa el daño es mayor para los intereses de Podemos Madrid”, sigue explicando Aguilera. “Y también para los nuestros, que también somos Podemos Madrid. Nuestra pretensión sigue siendo la misma: la nulidad de las elecciones internas. Volver a la casilla de salida”.
Aguilera capitaneaba la lista de Madrid Integral y Democrático (MID), formada por 22 personas más. Presentaron su candidatura a los comicios constituyentes de los Consejos Ciudadanos Municipales de Podemos Madrid, que se celebraron entre el 26 y el 30 de diciembre pasados.
Sin embargo, la Comisión de Garantías Democráticas de Podemos invalidó la candidatura de Aguilera argumentando que sus miembros formaban parte del grupo “Prometeus”, un “grupo con línea política propia y con reconocido y notable afán por influir políticamente de manera organizada en otros movimientos sociales”.
Una afirmación incierta y que no se corresponde con la verdad, de acuerdo con Aguilera, que hasta el pasado mes de septiembre era miembro de Izquierda Unida en Madrid, formación que abandonó para formar parte de Podemos. Al igual que muchos antiguos militantes de esta formación y del PSOE, como ha podido constatar Confilegal.
De hecho, la propuesta política de MID va mucho más allá de Podemos en muchos aspectos.
Aún así y todo, a MID le han colgado la etiqueta de “secta”.
La demanda presentada por MID el pasado 29 de diciembre plantea que, con esa decisión de excluirles, se han vulnerado los principales derechos constitucionales de nuestra democracia: el derecho a la libertad ideológica, el derecho de asociación, el derecho de participación y el derecho a acceder en condiciones de igualdad a las funciones y cargos públicos, entre otros.
“Una decisión tan importante como esta no puede esperar 12 días. Porque perjudica a Podemos y nos perjudica a nosotros. A los dos”, explica Aguilera. “Una cosa es que la justicia sea ciega y otra que sea inconsciente, porque no se puede calificar de otra forma lo que está ocurriendo en nuestro caso. No quiero pensar en ninguna ‘mano negra’”.
Aguilera ya está empezando a sufrir las consecuencias de la demanda presentada contra podemos en su Círculo de San Blas (equivalente a una agrupación de distrito de partido). Ayer la asamblea local votó por excluirle de las comunicaciones internas –tanto en Google Groups como en WhatsApp- del Círculo.
“Aunque me hicieron una ‘contraoferta’: si retiras la demanda contra Podemos te volvemos a meter otra vez”, explica.
Según los demandantes –a los que lleva @garzonabogados- la lista de MID no vulnera ningún principio del Código Ético de Podemos, como afirma la Comisión de Garantías Democráticas.
No representan intereses personales, económicos o políticos ajenos y defienden el impulso del laicismo, promoviendo un sistema democrático fundado en la libertad de conciencia, sin apoyar ningún culto o religión, tal como defiende Podemos.
Se da la circunstancia paradójica que si Aguilera volviera a Izquierda Unida a militar podría optar, en esa formación, hasta lo más alto: a coordinador de IU. Pero no en Podemos, donde sólo le permite ser militante de base. Nada más.
En las recientes elecciones de Podemos Madrid, que tiene una militancia de 24.000 personas, votaron 6.000, un 25 por ciento.