Los jueces son también responsables de los Registros Civiles ,que es donde inscribimos a nuestros hijos cuando nacen, o donde se presentan las partidas de defunciones, cuando alguien muere, y, por supuesto, donde vamos a casarnos.
Pero los jueces de los Registros Civiles también tienen otros cometidos, como es el de iniciar los expedientes y fallarlos, de aquellas reclamaciones de filiación formuladas por los interesados.
Uno de esos casos, que se resolvió de forma modélica, fue el que llevó José María Bento, magistrado encargado del Registro Civil Único de Madrid, sobre la petición formulada por don Leandro Alfonso Luis Moragas, quien era hijo ilegítimo del fallecido rey don Alfonso XIII.
Para sustentar su reclamación de filiación, don Leandro aportó más de 100 documentos que probaban la relación que su madre, la actriz Carmen Ruiz Moragas, había tenido con el rey a finales de los años veinte.
Entre dichos documentos había numerosas cartas y telegramas que don Alfonso XIII había dirigido a doña Carmen Ruiz, a lo largo de su relación y en las que se refería a los dos hijos que tuvo con ella, don Leandro y su hermana Ana María Teresa, ya fallecida.
Asimismo, don Leandro presentó treinta libros de historiadores que reconocían su existencia, así como un testigo, la sobrina de una íntima amiga de su madre, que relató ante notario que su progenitora conocía perfectamente la relación que unía al rey Alfonso XIII con la conocida artista.
La Constitución establece que todos los ciudadanos somos iguales. Por eso, el juez Bento hizo lo que tenía que hacer. Con el expediente en la mano se fue a ver al principal afectado a su casa. Es decir, al Rey don Juan Carlos, para comunicarle personalmente la reclamación de filiación, como hijo de Alfonso XIII, que había presentado don Leandro, tal como establecía la Ley.
Su Majestad, enterado del caso, no se opuso a dicha demanda, dando paso así al reconocimiento oficial su tío don Leandro y a su derecho a llevar el apellido Borbón.
Tras ese trámite, y ya de regreso al Registro Civil de Madrid, el juez Bento acordó que se hiciera constar en el acta de nacimiento –y citamos literalmente- que el inscrito es hijo de Su Majestad don Alfonso de Borbón y Austria.
Como consecuencia de esa determinación de filiación paterna y conforme al artículo 55 de la Ley de Registro Civil, el inscrito ostentará en lo sucesivo los apellidos de Borbón Ruiz.
El magistrado, además, estimó en su sentencia la denominada posesión de estado, que es cuando uno ostenta el uso y es valorado por todo el mundo como hijo de Alfonso XIII.
El caso fue todo un ejemplo del principio de igualdad ante la ley, que rige para todos los españoles, y del derecho a conocer la filiación paterna.