Francisco Nicolás Gomez Iglesias llegó tarde en la mañana del viernes a su cita con el titular del Juzgado de Instrucción 2 de Madrid porque un admirador le encerró en un servicio de un bar del barrio de Las Tablas -al norte de Madrid- al negarse a hacerse un «selfie» con él.
El encierro duró más de diez minutos. El joven había sido citado por el juez Arturo Zamarriego a las 10 de la mañana. El contratiempo le retrasó media hora, lo que retrasó el encuentro hasta las 11.45.
Cuando eso ocurrió, Gómez Iglesias se negó a declarar ante el juez por estar parte del sumario todavía bajo secreto. El trámite no ha llegado a durar ni cinco minutos.
El pasado 19 de diciembre, el joven ya alegó el mismo motivo para guardar silencio ante el magistrado al permanecer reservada la parte referida a su presunto delito de usurpación de funciones públicas.
A pesar de lo ocurrido, Francisco Nicolás llegó bastante tranquilo a los juzgados de Plaza de Castilla. El joven no ha querido hacer declaraciones a su salida, pero sí su abogado Víctor Sunkel quien se ha mostrado confiado en la inocencia de su cliente.
Al parecer, el joven ya ha entregado en su totalidad los 25.000 euros que le había dado el empresario presuntamente estafado Javier Martínez de la Hidalga. Este acto ha llevado al abogado de Javier Martínez de la Hidalga a presentar hoy un escrito ante el juez informando que la deuda con su cliente está saldada y que ellos no van a denunciar a Nicolás por estafa. Según la defensa de Nicolás, sin empresario estafado no debe de haber delito de estafa.
Por otro lado, el juez ya tiene en sus manos el escrito de nulidad del juicio que le presentó el letrado de Nicolás al entender que parte de la investigación contra el joven se ha hecho en base a pinchazos telefónicos sin autorización judicial.
Además de esta causa, Francisco Nicolás tiene abierta otra que instruye el juzgado número 43 de Madrid tras la querella por injurias que presentó el pasado 3 de diciembre la Abogacía del Estado, a instancias del CNI y tras sus declaraciones en varios medios de comunicación en los que aseguró haber trabajado para los servicios de inteligencia españoles.