La reforma de la justicia universal aprobada por el Gobierno en marzo, que limita a la mínima expresión su aplicación en la Audiencia Nacional, fue la razón expuesta por el juez Eloy Velasco para archivar la causa que seguía contra el presunto ‘yihadista’ de nacionalidad franco-argelina Abdelmalek Tanem.
Abdelmalek Tanem, de 24 años, fue arrestado en Almería el pasado 30 de abril en cumplimiento de una orden europea de un tribunal de París. Fue detenido con un documento en el que calificaba de «exitosos» y «bendecidos» los atentados del 11-M en Madrid, fue entregado a Francia en mayo tras aceptar su traslado y ahora se encuentra recluido bajo la acusación de haber regresado de Siria después de haber combatido con el Estado Islámico y el grupo yihadista Jabhat al Nusra hasta hace solo un año. Sin embargo, ante el juez Velasco aseguró que solo se dedicaba al reparto de comida a restaurantes.
El juez Velasco en su auto, dictado el miércoles, días antes del atentado contra la sede de la revista satírica ‘Charlie Hebdo’, el titular del Juzgado Central de Instrucción seis cerró las diligencias alegando que el artículo 23 de la Ley Orgánica del Poder Judicial le impide investigarlo. Los motivos aludidos es que no se trata de un ciudadano español que resida en nuestro país (fue detenido de forma casual en Almería), no existe una víctima de nacionalidad española y no estaba preparando un ataque contra instalaciones situadas en territorio nacional.
Antes de ordenar su traslado a Francia, Velasco reclamó a la Guardia Civil un informe pericial sobre los documentos contenidos en una tableta Samsung y dos tarjetas de almacenamiento que le fueron incautadas en el momento de su detención en Almería.
Entre los escritos que guardaba se encontraban manuales para la elaboración de explosivos y la obtención de sustancias químicas, vídeos con discursos de líderes de Al Qaeda y otros en los que se instaba a «recuperar Al Andalus». «Mejor atacar en el país del opresor a atacarle en el país donde están atacando», rezaba otro documento.
Los investigadores atribuían a Tanem la realización de un «minucioso» estudio sobre los atentados del 11-M en el que señala que la matanza«pretende servir como modelo ejemplarizante para la ejecución de un atentado exitoso» y la considera la operación con mejores resultados desde los ataques a Nueva York y Washington del 11-S.