Los Mossos d’Esquadra ha detenido a dos hombres como los presuntos autores de la muerte de una mujer de 75 años en la población de Cabanes (Girona) en febrero de 2014. Uno de los detenidos es Antonio García Carbonell, excarcelado en octubre de 2013 tras la suspensión de la doctrina Parot después de pasar 18 años en prisión por varios delitos de agresión sexual.
La víctima falleció en el Hospital Trueta de Girona en febrero de 2014, después de ser hallada atada y golpeada en un descampado próximo a la finca en la que residía. García Carbonell, que tiene 77 años, fue el primer preso común liberado en aplicación de la sentencia del Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH) de Estrasburgo sobre la doctrina Parot. Por estos mismo hechos también ha sido detenido un hombre de 29 años y otro de 69 vecino de Figueras, éste útimo como presunto encubridor.
La mujer fue encontrada en estado de seminconsciencia por un vecino. La salud de la anciana empeoró en el hospital y fue llevada a un coma inducido del que no pudo recuperarse a consecuencia de las lesiones sufridas por la agresión y posterior abandono.
El arresto de García Carbonell se produjo ayer tarde en Sabadell mientras que esta mañana se detuvo en Mollet del Vallès (Barcelona) al hombre de 29 años. Se les acusa de homicidio por la muerte de la anciana.
La víctima fue encontrada malherida en un descampado cerca de su casa en Cabanes y murió 4 días después en el Hospital Josep Trueta de Girona. A raíz de estos hechos, los agentes del Área de Investigación Criminal de Girona iniciaron las diligencias que han podido concluir hoy con las detenciones de los presuntos autores de los hechos y su encubridor. La investigación continúa bajo secreto de sumario y los detenidos pasarán próximamente a disposición del juzgado de instrucción encargado del caso.
García Carbonell fue condenado a 270 años de cárcel aunque sólo cumplió 18 dentro de la cárcel. Había acumulado diferentes condenas hasta que su abogado, Fermín gavilán, pidió su excarcelación tras el fallo del Tribunal de Estrasburgo contrario a la doctrina Parot. El violador reincidente siguió varios programas de reinserción social en los centros penitenciarios, pero los técnicos advirtieron entonces de que no le consideraban rehabilitado,