Un médico cirujano plástico se enfrenta a dos años y medio de prisión por un presunto delito de homicidio por imprudencia de una mujer de 44 años que murió en 2008 tras varios meses hospitalizada después de someterse a una liposucción.
El juicio se celebra este martes en el Juzgado de lo Penal número seis de Málaga y el fiscal también pide que se indemnice a sus herederos con 240.000 euros. La acusación particular pide que se indeminice con 210.000 euros a distribuir en partes iguales entre el marido y los hijos de la fallecida y 30.000 euros para cada uno de sus padres y su hermano. También pide que el médico no pueda ejercer como médico durante cuatro años.
La familia no está conforme con la acusación del Fiscal al entender que la misma acusación debería extenderse a otros dos médicos más que participaron en la operación.
La acusación particular explica que los días posteriores a la intervención y pese a los fuertes dolores de la paciente, además de los resultados variables de las analíticas practicadas, el acusado no advirtió nada anormal en la víctima. Continúa indicando que no fue hasta el 13 de noviembre cuando se detectaron las perforaciones realizadas durante la liposucción.
Estas lesiones provocaron en la mujer una peritonitis, según las conclusiones de ambas partes. Exponen que hubo intervenciones posteriores, además de un fallo multiorgánico en la paciente, que finalmente falleció el 1 de abril de 2008, después de haber sido trasladada la hospital Carlos Haya, dónde ya habría ingresado en estado muy grave.
Además, el hermano de la víctima, Manuel Salazar, ha asegurado que de las cuatro operaciones a las que se sometió a su hermana en apenas un mes -incluida la liposucción- sólo existen informes patológicos de tres de ellas y que dos no coinciden con las operaciones realizadas.
Encarnación Salazar, que tenía dos hijos de 17 y 8 años, falleció el 1 de abril de 2008 tras someterse a una operación de liposucción que le causó una peritonitis generalizada por diversos cortes en el intestino.
Después de tres operaciones en la Clínica, donde estuvo cinco meses, fue trasladada al Hospital Carlos Haya de Málaga, en el que falleció.