El juez Pablo Ruz ha decretado prisión incondicional para tres de los cuatro presuntos yihadistas detenidos en Ceuta el sábado cuando supuestamente estaban dispuestos a cometer un atentado e, incluso, a inmolarse en el intento, mientras que al cuarto le ha dejado en libertad con medidas cautelares, por padecer una discapacidad psíquica.
Según fuentes jurídicas, el juez de la Audiencia Nacional imputa a los cuatro detenidos los delitos de pertenencia a organización terrorista y tenencia ilícita de armas en el marco de una causa declarada secreta.
Además de negar que formaran parte de una célula terrorista, los arrestados han apuntado que la pistola que les fue incuatada no era suya sino de un primo, según han señalado las citadas fuentes.
Según el ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, los cuatro detenidos, de nacionalidad española y origen marroquí, formaban parte de una célula yihadista que estaba «plenamente preparada» para atentar en España y dispuesta a inmolarse en el intento. Destacaban por su «radicalización» y por estar «muy adiestrados tanto física como mentalmente».
Los tres que han indo a prisión son los hermanos Farid Mohammed Al Lal y Mohammed, así como Anwar Alli Amzal; y al cuarto, Redouan Alli Amzal, hermano de Anwar, Ruz ha acordado dejarle en libertad al acreditar los médicos forenses de la Audiencia Nacional que sufre un 66 % de discapacidad psíquica.
No obstante, a éste último le ha impuesto como medidas cautelares comparecencias semanales en el juzgado más próximo domicilio, la retirada del pasaporte y la prohibición de abandonar España.