La Audiencia Provincial de León ha decretado la libertad bajo fianza de 10.000 euros para Raquel Gago, la policía local imputada por el crimen de la que fuera presidenta de la Diputación de León, Isabel Carrasco, asesinada a tiros el 12 de mayo de 2014.
La Audiencia ha tomado esta decisión tras la vista celebrada este miércoles después de que el abogado defensor de la agente recurriera ante el tribunal la negativa de la titular del Juzgado de Instrucción número 4, Sonia González, a su puesta en libertad. Denegada hasta en tres ocaciones.
La agente, que permanece en prisión desde el pasado 16 de mayo, defendió su inocencia, declaró que «pasaron muchas horas» hasta que encontró el arma homicida en su coche, y precisó que en ese tiempo podía haberse desecho de ella.
Así, según el propio abogado defensor de la policía local, Fermín Guerrero, la imputada podría quedar en libertad provisional tras depositar una fianza de 10.000 euros, en contra del criterio de la Fiscalía y la acusación particular.
En la vista celebrada ante la Audiencia, Raquel Gago reiteró su inocencia en y explicó que no vio el arma homicida que Triana Martínez había depositado en su coche tras el tiroteo hasta 30 horas después, momento en el que llamó a la Policía.
Raquel Gago compareció ante la Sala, donde manifestó que «pasaron muchas horas» desde el momento en que recibió, según ella sin saberlo, la pistola, y que podía haberla hecho desaparecer.
«Podía haberla tirado, haberme desecho de ella, pero no la vi, y cuando la vi llamé a la Policía», insistió durante la vista, tras la que la Audiencia ha decidido estimar el recurso de la defensa para la puesta en libertad provisional de la acusada.
El letrado de la agente de Policía Local, Fermín Guerrero, aseguró durante la vista oral que su patrocinada debería de ser puesta en libertad de «manera inmediata» porque «no existen argumentos suficientes para mantenerla en prisión provisional».
Para justificar su postura, Guerrero se refirió también a los motivos que llevaron a Raquel a no entregar el arma homicida hasta casi un día después del tiroteo que acabó con la vida de la política leonesa y aclaró que sufrió una «situación de bloqueo».