Los padres de Asunta Basterra, Rosario Porto y Alfonso Basterra, seguirán en prisión hasta la celebración del juicio por el asesinato de la niña, del que son los dos únicos acusados. Dos autos de la Audiencia Provincial de A Coruña dados a conocer este sábado le deniegan a ambos la petición de libertad.
Los documentos de la Sección Sexta de la Audiencia le deniegan la petición de libertad solicitada por ambos durante las últimas semanas porque considera que existe «riesgo de fuga». Como «elemento clave» para determinar que existe este peligro de evasión de la Justicia señalan la «inminencia de juicio oral», que se prevé que se celebrará durante el primer semestre de este año 2015.
El tribunal provincial recuerda en sus documentos fechados el 30 de enero el «cada vez más inminente» señalamiento de la celebración del juicio oral está pendiente en este momento de la resolución de los recursos de apelación formulados por las defensas frente al último auto de la Audiencia por el que decide sobre las cuestiones previas.
Ambos llevan en prisión provisional desde septiembre de 2013, cuando el cuerpo sin vida de esta niña de 12 años de origen chino apareció en una pista forestal de la localidad de Teo y su crimen conmocionó a la sociedad gallega y española. Rosario Porto y Alfonso Basterra, padres adoptivos de la menor, se enfrentan a una acusación por un delito de asesinato por el que el fiscal pide que sean condenados a 18 años de cárcel y la acusación popular -que ejerce la asociación Clara Campoamor-, 20 años.
Riesgo de fuga
El auto relativo a Rosario Porto insiste en que, en su caso, el riesgo de fuga argumenta es mayor «por las facilidades económicas y de relaciones que la recurrente tiene para ausentarse al extranjero», a las que habría que sumar la inminencia del juicio y «la gravedad de las imputaciones» a las que se enfrenta.
También se dice que en anteriores resoluciones dictadas se consideró que no había quedado probado «un estado de salud de la apelante que determinara la libertad».
En relación con el recurso presentado Alfonso Basterra, su defensa apelaba a que no existe riesgo de fuga como en el caso de Rosario Porto por la «carencia de medios económicos que puedan permitir establecerse y vivir sin realizar trabajo remunerado alguno», pero la Audiencia no considera que haya disminuido ese peligro de que se evada de la Justicia.
«Se ha considerado -dice el auto- que la solicitud para él de penas de hasta 20 años de prisión, y que el juicio esté próximo a su celebración, son factores que, lejos de disminuir el riesgo de fuga, refuerzan la necesidad de asegurar la presencia en juicio del acusado para garantizar su celebración».