La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) advierte de que la administración penitenciaria carece de medios para aplicar la prisión permanente revisable aprobada en el nuevo Código Penal. Denuncian la falta de medios humanos, materiales y de infraestructuras y alerta de que «la estancia en prisión de internos con penas muy largas influye en la conducta» de los presos.
A través de un comunicacdo sostienen que «está comprobado que las penas de larga duración suscitan en el tiempo conductas violentas y por lo tanto la reeducación, rehabilitación y reinserción social quedan diluidas», alerta CSIF al tiempo que llama la atención sobre «el déficit de funcionarios penitenciarios del que adolece la Institución» y que «impedirá un seguimiento específico sobre dichos internos».
Según dicen, «preocupa la adaptación de las acciones formativas dirigidas a los funcionarios que tienen que tratar con este perfil de internos condenados a este tipo de penas, siendo en la mayoría delitos muy graves como los cometidos contra menores de 16 años, personas especialmente vulnerables o terrorismo yihadista». «Se padece de una falta de infraestructura arquitectónica donde se va a alojar a este tipo de internos y sobre la conveniencia de la dispersión o no de los mismos», añaden.
Sin entrar en el debate sobre la constitucionalidad de la norma CSIF insiste en que «este tipo de pena representa un peligro inminente sobre los profesionales penitenciarios y para el resto de población reclusa porque el interno condenado a esta pena tiene unas expectativas de libertad muy lejanas». Por estos motivos solicitan un Proceso Estatutario para Prisiones y medios materiales y humanos suficientes para atender dicho proyecto de reforma del Código Penal. (EP)