La Sala de lo Civil y Penal del Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana (TSJ-CV) ha confirmado la pena de 28 años de prisión al empresario gallego, Isauro López Hidalgo, como inductor de dos delitos de homicidio impuesta por la Audiencia Provincial de Castellón en 2015.
López Hidalgo contrató a un sicario para matar a su expareja, la joven Yalennys Valero, junto a su amigo, Juan Manuel Mata, en la localidad de Càlig, en 2005.
La Sala ha elevado de 30 a 40 años de prisión, como cooperador necesario de dos delitos de asesinato, a Manuel Antonio Mas Julian, el hombre que actuó de mediador, contratando a los sicarios que mataron a la pareja. El TSJ aprecia la agravante de alevosía, por lo que aumenta la pena de 15 a 20 años de prisión por cada uno de los asesinatos por los que fue declarado culpable.
El TSJ-CV, asimismo, ha estimado parcialmente los recursos presentados por las acusaciones particulares del doble crimen de Càlig respecto a la sentencia dictada en noviembre de 2015 por la Audiencia Provincial de Castellón.
Por otra parte, el tribunal ha desestimado los recursos de las defensas de los dos condenados, que pedían la revocación de la sentencia, y del Ministerio Fiscal, que pedía que el empresario gallego fuera condenado como inductor de dos delitos de asesinato y no de homicidio.
Los dos condenados fueron declarados culpables por un jurado popular que emitió su veredicto el pasado 11 de noviembre de 2015.
La sentencia de la Audiencia Provincial consideró probado que el acusado Isauro López conoció a Yalennys Valero cuando ésta rayaba la mayoría de edad en Cuba. La hizo su amante -el empresario estaba casado- y se la trajo a España a finales de 1998.
Aquí le puso un piso, le regaló un coche, le hizo un contrato de trabajo en una de sus empresas para regularizar su residencia, y le abrió una cuenta bancaria con un ingreso inicial de casi 7.000 euros, donde le fue ingresando dinero periódicamente.A partir de ahí, Isauro López viajó con frecuencia a Benicarló, Castellón, donde vívía la joven, con la que efectuó diversos viajes y facilitó la llegada a España de la madre y de una de las hermanas de Yalennys.
FUERTE CONTROL
Según la sentencia, Yalennys y su hermana empezaron a vivir juntas en 2004, fecha a partir de la cual el empresario empezó a ejercer un fuerte control sobre ambas, incluidas sus salidas de casa y sus amistades.
Llegó a amenazar a chicos que se relacionaban con la víctima.
A raíz de dicho control, Yalennys comunicó a Isauro López su voluntad de terminar la relación, aunque éste la convenció para que se fuese a Italia unos días a ver a una hermana y recapacitase.
Una vez en Italia, la joven dejó una carta a su hermana en la que indicaba que si le sucedía algo en el futuro, el único culpable sería el empresario.
Tras regresar de Italia, Yalennys continuó la relación con Isauro López por el temor que sentía hasta que a principios de 2005 le comunicó su decisión de romper definitivamente.
El empresario, “despechado y enfurecido”, decició acabar con la vida de las dos hermanas, para lo que contactó con el otro condenado y le encargó que, a cambio de dinero, ordenara su ejecución.
Para realizar dicho encargo Manuel Antonio Mas Julián contactó con una tercera persona, Emilio Pérez Rivera condenado por estos hechos en 2009.
Tras unos meses de vigilancia sobre las hermanas y su vivienda de Càlig, la noche del 11 al 12 de junio de 2005, el sicario, junto con otra u otras personas no identificadas, accedió al domicilio de las jóvenes para esperarlas.
Hacia las 5.00 horas y tras sufrir un accidente de tráfico, llegó a su vivienda Jalennys acompañada de su amigo Juan Manuel Mata -con el que no tenía relación sentimental alguna- los cuales fueron atados de pies y manos por el autor material del crimen y sus acompañantes, que les mataron tras dispararles en la cabeza, según establece la sentencia. EP.