Los expertos –catedráticos, responsables de fiscalidad de compañías nacionales e internacionales y directivos de asociaciones profesionales- piden al nuevo gobierno que no toque el tipo nominal del Impuesto de Sociedades y que rebaje el Impuesto de la Renta de las Personas Físicas (IRPF).
Así se desprende de la sexta edición de la encuesta del Consenso Fiscal, correspondiente al primer semestre de 2016, que elabora PwC Tax and Legal Services a partir de la opinión de un panel de expertos y directivos y que, en esta ocasión, incluye una batería de preguntas sobre Medidas fiscales para la próxima legislatura.
La encuesta se realizó entre el 9 de junio y el 4 de julio.
Hay que recordar que hace unos días el ministro de Economía y Competitividad en funciones, Luis de Guindos, indicaba que el Gobierno podría plantearse una subida del tipo mínimo en los pagos a cuenta del Impuesto de Sociedades para incrementar la recaudación en 6.000 millones de euros.
Con ello, el Ejecutivo pretendería cumplir con los nuevos objetivos de déficit que marque la Unión Europea, y que, como mínimo, obligarán a bajar del 3 por ciento del PIB en 2017.
En la práctica esto supone obligar a las empresas a adelantar el pago de tributos y a financiar el cumplimiento de los objetivos.
Aunque técnicamente es un anticipo, con impacto neutro a largo plazo, el primer año en que se aplica supone una subida de facto del impuesto.
Frente a esta tendencia, el 62 por ciento de los panelistas de este informe cree que el tipo de gravamen nominal del Impuesto de Sociedades debería mantenerse durante los próximos cuatro años y sólo un 33 por ciento estima que tendría que bajarse.
En cuanto a cómo deberían evolucionar los incentivos y las deducciones fiscales en el Impuesto de Sociedades, un 62% opina que deberían mantenerse o reducirse -33 por ciento mantenerse y 29 por ciento reducirse- mientras que un 31 por ciento considera que tendrían que aumentar. Los expertos coinciden también de forma mayoritaria -el 64%- en demandar al próximo Ejecutivo una rebaja de los tipos nominales del IRPF.
Para Alberto Monreal, socio de PwC Tax and Legal Services, “a la vista de los resultados de la encuesta, las recientes noticias sobre una mayor presión fiscal en las empresas, al aumentar el pago a cuenta del Impuesto de Sociedades, no tendrían una buena acogida, aunque en general la opinión reflejada en la encuesta es de máxima prudencia, consciente como es el mundo empresarial de la necesidad de financiar el déficit actual y no seguir incrementando la deuda pública”.
En materia de fiscalidad indirecta, el 43 por ciento de los encuestados se inclina porque la estructura de nuestro Impuesto sobre el Valor Añadido (IVA) cambie y se asemeje a la existente en países como Alemania, donde hay un tipo reducido del 7 por ciento y un tipo general del 19 por ciento.
No obstante, un 38 por ciento de la opinión defiende el modelo actual español de tres tipos -4 por ciento/10 por ciento/21 por ciento-.
Lo que sí tienen muy claro los expertos y directivos consultados –el 61 por ciento- es que el futuro Gobierno debería eliminar las diferencias entre Comunidades Autónomas en el Impuesto de Patrimonio y en el de Sucesiones y Donaciones.
CARGA IMPOSITIVA EN ESPAÑA
La opinión del Consenso está dividida casi a partes iguales entre los que creen que el nivel de presión fiscal de las empresas en España es normal -43 por ciento- y entre los que piensan que es alto o muy alto -46 por ciento-.
Eso sí, la balanza se inclina cuando se pregunta entre los expertos sobre si cree esta aumentará en el próximo año: un 54 por ciento asegura la carga fiscal sobre las compañías subirá en mayor o menor medida.
Por el contrario, sigue siendo muy mayoritario –el 89 por ciento- el número de encuestados que cree que la fiscalidad asociada en las rentas del trabajo en España es alta o muy alta.
Aumentan del 40 por ciento al 46 por ciento los que piensan que en nuestro país la presión relacionada con la fiscalidad indirecta es normal y caen del 58 por ciento al 48 por ciento los que aseguran que es elevada o muy elevada.
Los expertos y directivos no esperan que el próximo año aumente la seguridad jurídica respecto a la aplicación de los tributos –un 60 por ciento estima que disminuirá- y se mantiene, aunque algo más atenuada, la opinión generalizada de que en las inspecciones la Administración Tributaria tiene una actitud muy favorable a sus posiciones.
Con todo, disminuye del 80 al 69 por ciento los que creen que la conflictividad del sistema tributario español aumentará en 2017.
La opinión de los panelistas acerca del nivel de fraude fiscal en España se atempera un poco en este Consenso –cae seis puntos- aunque sigue habiendo un amplio 69 por ciento que lo califica como elevado o muy elevado.
De cara al próximo ejercici, las expectativas de los expertos -62 por ciento- es que seguirá igual.
Los resultados del Consenso Fiscal arrojan un aumento –del 59 al 66 por ciento- de los encuestados que piensan que el sistema tributario español no favorece la actividad emprendedora.
Y se mantiene una mayoría –del 61 por ciento- que considera que tampoco ayuda a atraer la inversión empresarial. En este sentido, lo más significativo es que los que piensan que esta situación empeorará el próximo año aumentan en casi 16 puntos –del 29 al 45 por ciento-.