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La AUME recurrirá judicialmente la orden que modifica la jornada laboral de los militares, introducido por Morenés en agosto

Mariano Casado, secretario general de la Asociación Unificada de Militares Españoles (AUME). EP.
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La Asociación Unificada de Militares Españoles (AUME) recurrirá judicialmente, por la vía contencioso-administrativa, la Orden DEF/1363/2016, de 28 de julio, por la que se regula la jornada y el régimen de horario habitual en el lugar de destino de los miembros de las Fuerzas Armadas. Dicha orden fue publicada en el Boletín Oficial del Estado (BOE) a primeros de agosto y modifica  la actividad de los propios militares, de “forma caprichosa”, según la mencionada Asociación.

Desde AUME se insiste en que la aprobación de esta nueva normativa, por Pedro Morenés, ministro de Defensa en funciones, lo que supone un “hachazo importante a los derechos de los militares. Sin embargo, a día de hoy no podemos decir cómo se están aplicando estas medidas”, afirma Mariano Casado, secretario general de la organización.

A su juicio, los que impulsaron esta norma y aquellos que son sus destinatarios están aún en un momento de estudio de la misma “la norma entrado en vigor pero no se ha ejecutado porque no ha habido tiempo material para ello”.

Esta organización dispone de dos meses, tras la entrada en vigor de dicha norma, para recurrirla ante la Audiencia Nacional.

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Con ella, los militares que se hayan incorporado a sus destinos después del verano se habrán encontrado con una nueva regulación de dos aspectos muy importantes para su calidad de vida y para la conciliación de la vida profesional y familiar: la regulación de los horarios y de la jornada laboral.

“El momento elegido para hacer estos cambios, en un país sin Gobierno estable no ha podido ser más inoportuno. Con estas modificaciones, la conciliación de la vida laboral y familiar de los militares es casi imposible. Siempre dependerá del mando de turno”, explica Casado.

Para el secretario general de la AUME, de alguna forma, “los militares se convierten al amparo de estos cambios en funcionarios de segunda clase” ante conceptos jurídicos indeterminados como “necesidades del servicio o las llamadas necesidades operativas”.

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Con esta norma, los militares se convierten en funcionarios de segunda clase 

En opinión de nuestro interlocutor, los cambios introducidos y una mala planificación de los servicios pueden dejar a la luz pública los problemas estructurales de las Fuerzas Armadas, tanto en cuanto a dotación de puestos de trabajo específicos como en cuanto a la escasez de profesionales en plantilla.

“Al final hay una pérdida de derechos importantes en lo que tiene que ver sobre la jornada de trabajo y su horario”.

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La Orden aprobada, y que ya está en vigor, supone un nuevo revés a los derechos de los militares.

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Reduce y cercena los descansos, regulando los horarios en función del jefe de turno, de tal forma que vuelve a aparecer en las Fuerzas Armadas, según comenta el portavoz de AUME, un estado de servidumbre, impropio de unas Fuerzas Armadas modernas, propias de un estado democrático y de derecho.

Otro dato importante es que, desde septiembre, los descansos y vacaciones del personal en misiones, navegaciones, maniobras, etc., queda al albur del jefe de turno sin que, a priori, el personal que deba realizar dichas actividades pueda tener presente del tiempo de descanso que dispondrá.

“Al mismo tiempo con la reducción de presupuesto en Defensa y la eliminación de diferentes contratas hay servicios, como el de limpieza que empiezan a ser asumidos por los propios soldados cuando no deberían hacerlo porque no es su cometido”, añade Casado.

Hace ya algunos meses el Observatorio de la Vida Militar, del que Mariano Casado es miembro junto con otros ocho profesionales, elegidos por el Congreso y Senado, señalaba en un informe que está colgado en su web del pasado año la necesidad de mejorar las condiciones de trabajo de cada unidad militar. “Esperamos que cuando se constituyan las Comisiones de Defensa de Congreso y Senado sus señorías puedan conocer estos estudios que realiza el propio Observatorio”.

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Pedro Morenés, ministro de Defensa en funciones, fue el que dio luz verde a la orden que ahora va a recurrir la AUME. RTVE.
Pedro Morenés, ministro de Defensa en funciones, fue el que dio luz verde a la orden que ahora va a recurrir la AUME. RTVE.

LA TRAMPA DE LA DISPONIBILIDAD PERMANENTE DEL  MILITAR

A juicio de este experto en derecho militar y presidente de la sección de esta jurisdicción en el Colegio de Abogados de Madrid, con esta reforma no se ha tenido en cuenta la disponibilidad permanente y su configuración legal en le Ley Orgánica de Derechos y Deberes de las Fuerzas Armadas.

“Tampoco se delimitan las necesidades del servicio; no se definen las necesidades operativas, no se regulan ni se retribuyen las horas extraordinarias, ni se pagan las guardias”, cuenta el secretario general de AUME

Desde esta asociación profesional, con once años de trayectoria -la de mayor influencia dentro de la jurisdicción militar- se piensa que el ministro de Defensa en funciones, muy sensible con la industria de Defensa y las puertas giratorias, es totalmente insensible a los derechos al descanso y a la conciliación familiar de los militares.

El asociacionismo profesional en las Fuerzas Armadas nació a raíz de la constitución de AUME en el 2005 como entidad transversal, la más representativa hasta la fecha.

Eso hizo que se aprobase la Ley Orgánica de Derechos y Deberes de los Militares, la conocida “Ley Chacón”, que entre otros temas contemplaba el derecho de los militares a asociarse libremente.

“El impacto que tendrá en la carrera de muchos profesionales el cambio propiciado por el ministro de Defensa en funciones, Morenés, será importante. De hecho la llamada promoción de muchos militares estará condicionada a estos horarios, lo que hará que en muchos casos se merme la promoción profesional de muchos de ellos”, apunta Casado.

Desde esta perspectiva un mal uso de estos cambios laborales podría propiciar el caldo de cultivo para que se generasen situaciones de acoso laboral en el seno del ejército “pese al mandato del Pleno del Congreso que se crease un protocolo contra el acoso laboral y sexual en el ejército, el Ministerio de Defensa solo optó por el sexual, con lo cual hay un vació legal importante a nivel de acoso laboral”, remacha finalmente.