En un mundo global donde los despachos abren oficinas en otras jurisdicciones, cada vez es más frecuente junto con los socios locales, contar con profesionales desplazados del despacho. En este I Congreso de AIAL que tuvo lugar este viernes en Madrid hemos podido conocer cómo trabaja esta práctica una firma internacional como Baker & McKenzie, uno de los despachos de mayor presencia a nivel internacional.
Parece evidente que las firmas internacionales llevan en su ADN la gestión de personas y su movilidad” Ahora disponemos de modelos de expatriación muy breve. Pueden ser movimientos de dos semanas de un profesional nuestro a otro despacho ubicado en la UE, por ejemplo. De este tipo de prácticas en el despacho de Madrid podemos tener quince o dieciséis operaciones en asociado junior y de grado medio”, comenta Paloma Mafuz, abogada que se incorporó en el 2000 a esta firma para poner en marcha el área de extranjería e inmigración del que es responsable.
«Somos el despacho de abogados con mayor presencia internacional propia en estos momentos. La firma se ha ido extendiendo siguiendo los intereses de sus clientes. Tenemos presencia en todos los países donde exista una economía destacada”, apunta Paloma,
Nuestra interlocutora reseña que internamente la firma utiliza para la formación de abogados asociados una herramienta importante los llamados ATP Programmes (programas ATP), que responde a los Associated Training Programmes (programas de formación apra asociados) que conducen a los asociados con mayor potencial van a ser trasladados a diferentes oficinas del bufete anglosajón.
A su juicio gracias a este tipo de iniciativas es más sencillo cultivar la diversidad en un despacho porque hay un conocimiento mutuo previo en muchas ocasiones.
Para Carlos De la Torre, «of counsel» del área laboral e inspector de trabajo y seguridad social en excedencia, ponente de este Congreso, “el abogado del siglo XXI y más en una firma como la nuestra no tiene que sufrir aversión a moverse de su lugar de residencia para realizar su trabajo profesional. Ya no solo se necesitan como competencias las propias a nivel jurídico de tu jurisdicción sino también crear una relación de confianza y cooperación con los clientes sobre todo en proyectos internacionales para dar respuesta a esa necesidad local que surge”, comenta.
Es el momento de que los profesionales de la abogacía mejoren sus competencias si trabajas en un entorno internacional tienes que ser bilingüe, con una formación jurídica de base muy sólida y especialmente una actitud abierta al mundo donde destacan sus competencias en el campo digital. Hay que darse cuenta que se está produciendo un cambio generacional en los despachos y esto las firmas lo estamos asumiendo”, aclara este experto.
Para estos expertos en recursos humanos y derecho laboral el valor de los despachos es contar con perfiles diversos y saber gestionar esa propia diversidad, también a nivel de movilidad internacional “Los problemas son cada vez más complejos en esta materia y hay que buscar soluciones personalizadas a las demandas que requieren tus clientes. Las cuestiones migratorias, de fiscalidad o de Seguridad Social hay que tenerlas muy en cuenta cuando se desplazan profesionales a otros países”.
Sobre la salida de estos profesionales a otros destinos, Mafuz revela que los profesionales de la abogacía tienen alguna facilidad más para conseguir esos visados que puedan cubrir en el país que acudan esos periodos de desplazamiento temporal que otros profesionales “En la profesión jurídica el reto es el ejercicio de la profesión en otra jurisdicción. En nuestro país, se pide la colegiación de ese abogado extranjero y homologaciones de títulos. Al final lo que logramos los despachos es crear un equipo multidisciplinar donde habrá expertos en derecho español que ofrezcan su perspectiva”.
GESTIONAR BIEN EL CONTRATO DEL EXPATRIADO
Carlos de la Torre afirma que “Si las empresas aciertan en su política de expatriación ahorrarán costes, sobre todo si aplican la normativa correcta evitando así los tribunales”
A juicio de De la Torre hablar del contrato del expatriado pone sobre la mesa que estamos ante una práctica que es compleja y que puede tener sus zonas grises “Las empresas tienen que darse cuenta que cualquier política de desplazamientos supone acertar en cuestiones relacionadas con la migración, seguridad social o fiscalidad de estos profesionales. De esa forma se ahorran costes, sobre todo si aplicas la normativa correcta evitas la contestación en los tribunales”.
Sobre el tema migratorio, De la Torre advierte el auge del proteccionismo en muchos países, cuestiones como el ‘Brexit’ en Reino Unido y la llegada de Donald Trump a la presidencia de EEUU son un claro mensaje de cambio de tendencia.
“Estamos en un mundo cada vez más globalizado donde cada vez más se habla de un derecho laboral internacional. Sin embargo, pese a ello llama la atención la tendencia proteccionista que vemos está aflorando en los últimos años”. En su opinión en este contexto, la gestión de la política migratoria y sus correspondientes visados el decidir el tipo de contrato va a ser ahora si cabe más importante que nunca.
¿QUÉ PIDE UN EXPATRIADO A SU EMPRESA?
Para el ‘of counsel’ de Baker & Mackenzie, lo primero que reclama un profesional que es expatriado a otro país es qué va a pasar con su Seguridad Social.
“Normalmente quieren conservar la Seguridad Social de origen, eso gracias a la normativa comunitaria y a diferentes convenios bilaterales que ha firmado nuestro país se permite durante cinco años. En esos cinco primeros años se puede mantener. Venido ese plazo puede haber problemas”, cuenta.
En países con convenios bilaterales fuera de la Unión Europea, esta gestión de la Seguridad Social de origen puede tener una duración menor, de dos a tres años.
“En países de América Latina y otros de su entorno los problemas de su Seguridad Social a nivel de viabilidad son evidentes. Eso hace que los propios expatriados reclamen a sus empresas que cuando acabe el plazo máximo se mantenga la Seguridad Social de origen o buscar una protección social flexible apoyada en protección de planes de pensiones”, indica.
Pamela Mafuz: “Es fundamental encontrar al profesional adecuado que vamos a desplazar en esa selección que hagamos. Buscaremos alinear sus objetivos con los de la empresa en ese nuevo país”
Les pedimos a estos expertos que nos den algunas claves para gestionar bien estos desplazamientos de profesionales “Lo primero es dar con el profesional adecuado al que se va a desplazar a esa nueva jurisdicción. Para ello es fundamental tener claro hacia dónde va la empresa en su desarrollo. A ese respecto es bueno alinear el desarrollo de tus profesionales con el de la propia empresa. Hay que trabajar desde la planificación”, señala Mafuz.
De la Torre recuerda que esta firma anglosajona tiene un grupo de práctica, llamado Lawyer Movility (movilidad del abogado) el asesoramiento jurídico especializado en las diferentes jurisdicciones “desde un servicio integral que cubre todos los aspectos; migratorios, fiscales o de Seguridad Social. Observamos que la situación ha cambiado algo. Ya no hay la figura de expatriado de lujo con sueldos muy elevados y beneficios sociales importantes. Se están generando muchos contratos locales y los ‘swaps’, contratos de permuta en la misma compañía”.
El concepto de expatriación, por tanto, parece que se está modificando. Ahora supone y es muy valorado por los profesionales un campo adecuado para la promoción profesional en otros países.
“Sigue siendo el problema del retorno del profesional una de las cuestiones claves en este entorno. En expatriaciones largas, sabes que tu puesto de origen está cubierto. De ahí que la empresa tenga que ver que nuevo destino le puede ofrecer en España. No olvidemos que las circunstancias hoy de una empresa pueden cambiar en tres años. A veces la planificación no es sencilla en estas circunstancias”, comenta Mafuz.
Para De la Torre el llamado retorno puede ser fuente de retorno.
“Dentro de lo posible en el viaje de ida que hace ese profesional hay que atar muy bien lo que va a suceder con él a través de contratos detallados. De esa forma el posible viaje de vuelta tiene una seguridad jurídica para ambas partes. Desde esta perspectiva se puede pactar las relaciones laborales suspendidas; o relaciones laborales que se extinguen y se abren nuevas en contrato destino y por tanto sujeto a ley y jurisdicción en destino”.
La gestión de las carreras profesionales de los directivos profesionales, sus idas y vueltas hay que gestionarlas de forma anticipada para poder gestionar bien esos riegos jurídicos que puedan surgir sobre la marcha. “También las indemnizaciones de salidas, la propia fiscalidad del profesional en esta actividad son cuestiones que generan muchas consultas a nuestros profesionales jurídicos”, remacha.