El despacho Santiago Mediano Abogados ha abierto una oficina en la Ciudad de México como primer paso de su estrategia de desarrollo de negocio en Iberoamérica. La oficina, que ya está operativa, está dirigida por el socio Álvaro Renedo. La firma española ya dispone de otra oficina propia en Lisboa. “Queremos pasar de ser un despacho ibérico a otro iberoamericano con nuestra expansión”, explica su presidente.
Santiago Mediano Abogados, una firma joven con trece años de vida, reorientó su negocio en los últimos años con éxito; de ser una boutique centrada en propiedad industrial e intelectual gracias al prestigio de su fundador y presidente Santiago Mediano, a convertirse en una firma transversal del derecho de los negocios. “El tamaño creemos que es el adecuado para consolidarse. Somos cincuenta profesionales de los que trece son socios”, indica su presidente.
La firma se ha focalizado en sectores concretos como turismo, aeronáutico y portuario, energía renovable, tecnología o retail donde se ofrece un asesoramiento integral.
Ahora, dentro de su estrategia de internacionalización, ha decidido apostar por un proyecto propio independiente, donde el mercado iberoamericano se convertirá en eje estratégico. La oficina mejicana asesorará en derecho local y desarrollará labores de promoción comercial del Despacho. El bufete ya tiene desde hace tres años en la ciudad portuguesa de Lisboa “El ADN internacional siempre estuvo en la firma, nuestros profesionales proceden de diferentes nacionalidades; ingleses, norteamericanos, suizos y españoles y eso el cliente lo nota cuando recibe nuestro asesoramiento”.
A corto y medio plazo, México será nuestra base de operaciones principal en el continente iberoamericano
Santiago Mediano señala que «la apertura de esta nueva oficina refleja una clara apuesta por la internacionalización progresiva del Despacho, en general, y por el mercado iberoamericano, en particular». Un continente en el que por diversas razones la mayor parte de los bufetes punteros de nuestro país han puesto su mirada en é. Además, subraya «que a corto y medio plazo, México será nuestra base de operaciones principal en el continente iberoamericano, no descartando, en ningún caso, ampliar nuestros servicios en otras áreas de la región».
La idea del bufete español es que desde esa oficina de México se centralice la expansión internacional en este continente al otro lado del Atlántico “Con México nos unen muchos lazos culturales pero es que además España es el segundo inversor internacional en este país mientras que el país azteca es el cuarto inversor internacional en nuestra nación. El tráfico comercial que se genera, es, por tanto, muy grande. Podemos ayudar a las empresas mejicanas en su entrada en Europa”, aclara Mediano.
Al mismo tiempo, este despacho forma parte de la red de bufetes Incopro ubicada en una decena de países, una red que sirve para intercambiar clientes y ofrecer el servicio en otros países cuando así se estime necesario “Nuestro plan de expansión es tranquilo a largo plazo, donde la idea es mantener la marca que ya se ha posicionado en la abogacía de los negocios como un referente de la misma y ayudar a nuestros clientes a que logren sus objetivos. En los próximos años no descartamos seguir creciendo en Iberoamérica y Europa “.
Por su parte, Álvaro Renedo, nuevo director de la oficina en este país iberoamericano, ya operativa cuando escribimos esta noticia, asegura que «Santiago Mediano Abogados tiene como estrategia desarrollar su presencia en Iberoamérica a cuyos efectos entendemos que México es la opción más lógica. En estos momentos estamos valorando la integración de firmas locales y la firma de alianzas estratégicas en los países más relevantes de la región». El bufete ya cuenta con clientes mejicanos que quieren hacer negocios en Europa y otros del Viejo Continente que pretenden posicionarse en aquel país.
Respecto al año que estamos a punto de acabar, este 2016, Santiago Mediano hace una valoración positiva del mismo para su bufete. “Esperemos que ese tono optimista de la economía española se mantenga. Cuando se tienen unas expectativas realistas y se trabaja bien, con calidad, al final los resultados son buenos. Lo importante es saber trasladar al cliente la propuesta de valor que uno le hace en un escenario a largo plazo y que éste se encuentre satisfecho de lo que recibe y del trato de los profesionales que le asesoran”.