Relevo en la Junta Directiva del CEA-40, grupo de trabajo creado en el seno del Club Español del Arbitraje para fomentar la práctica de esta actividad extrajudicial en el mundo de la abogacía y de los negocios. Con más de cuatrocientos socios de los cinco continentes este grupo de trabajo es sin lugar a dudas la constatación que nuestros árbitros y abogados expertos en esta práctica tienen otra generación que pisa con fuerza por su experiencia y entusiasmo.
La nueva Junta, formada por siete coordinadores, de los que seis aparecen en esta foto de grupo al estar Irache Agulló , abogada de Antonio Magdaleno Abogados, de baja maternal, son de izda a derecha en la foto que ilustra esta noticia Patricia Sáiz, árbitro de la CCI de París desde noviembre del 2014 y profesora asociada de ESADE , Giulio Palermo, abogado del despacho Lalive, Mónica Garcia, asociada senior en Moscado y Asociados; Víctor Bonnin, socio director de VB Arbitration, Silvia Martínez es abogada del área de litigios y arbitrajes de la oficina de Hogan Lovells en Madrid y Frederico Bettencourt abogado portugués Asociado Senior en Cuatrecasas
La gestión del CEA -40 está liderada por un total de siete coordinadores que son elegidos por el conjunto de los más de 400 socios que integran este foro por un periodo de dos años. Su finalidad es promover el arbitraje como método de resolución de conflictos y su ámbito de actuación incluye principalmente España y Portugal, aunque se extiende también a casi 30 países de Europa, América y Asia a través de los denominados Capítulos Internacionales.
Los siete coordinadores tienen estos perfiles, un marcado acento internacional, porque en este entorno global en el que vivimos el arbitraje aparece como la mejor solución para resolver disputas entre empresas. Tienen ya una experiencia importante en la práctica arbitral y están dispuestos a trabajar en la promoción de esta técnica extrajudicial en nuestro país.
¿Qué piensan los jóvenes juristas sobre el arbitraje?
En esta toma de posesión como nuevos coordinadores hemos podido conocer sus opiniones sobre diferentes temas. Respecto a los objetivos marcados como nuevos responsables de CEA.40, Mónica Rodríguez destaca que “uno de los objetivos que nos hemos marcado es internacionalizar más el CEA-40, que haya más actividad dentro de los jóvenes –40 de los distintos capítulos y países, así como más integración entre todos los jóvenes a nivel global”.
Por su parte, el coordinador de Portugal, Frederico Bettencourt , comenta que “el CEA-40 tendrá un papel cada vez más activo en el desarrollo y en la aproximación de las comunidades de jóvenes árbitros y abogados arbitralistas de habla hispano-portuguesa para que puedan no solo intercambiar sus conocimientos técnicos sino también profundizar su comprensión de los varios contextos en que pueden ser llamados a pleitear o decidir litigios de ámbito internacional.”
CEA-40 lleva algo más de una década siendo el lugar donde muchos jóvenes abogados tienen su primer contacto con el arbitraje, a través de los seminarios y jornadas que el grupo organiza. A la hora de hacer un balance su actividad, Silvia Martínez subraya que «el crecimiento del CEA ha sido espectacular, igual que el nivel de sus eventos y del Congreso anual. El CEA cuenta actualmente con más de 900 miembros y sólo tiene 11 años de andadura. Creemos que el CEA-40 ha jugado un rol muy importante en este éxito, casi la mitad de los socios del CEA son menos 40 y su nivel de participación e involucración supera siempre expectativas.»
Perfil más internacional que otras generaciones
Estos jóvenes abogados, ya involucrados en algunos arbitrajes de importancia tiene perfiles diferentes a otras generaciones. Lo indica Víctor Bonnin, otro de los coordinadores elegidos recientemente: “Vamos a trabajar para seguir promoviendo el arbitraje entre las nuevas generaciones que llegan con una preparación cada vez más internacional y hablando varios idiomas”.
Patricia Sáiz señala que cada vez más, “el mercado laboral pide abogados que sean multi-culturales, multilingües e incluso multi-jurisdiccionales. En el mundo del arbitraje, esta exigencia se multiplica. El profesional joven que ahora se implica en el arbitraje suele iniciarse en la materia habiéndose formado y colegiado en varias jurisdicciones y con un dominio extraordinario del inglés y otros idiomas”.
Respecto a sus antecesores, los que impulsaron el arbitraje en su momento en una época que no era precisamente sencilla Giulio Palermo, asociado y experto en arbitraje del despacho Lalive, indica que “Son usualmente prestigiosos abogados y profesores con un profundo conocimientos de derecho doméstico, que, gracias a su prestigio a nivel doméstico, han dado el paso al arbitraje internacional más tarde de los jóvenes que ahora se implican en el arbitraje.»
Para Sáiz, arbitro de CCI y profesora asociada y directora del área de relaciones internacionales de ESADE dice que “las anteriores generaciones de expertos en arbitraje son una fuente de inspiración y un modelo a seguir de rigor y profesionalidad. A menudo, se convierten en mentores de la generación que les sigue.”
En opinión Irache Agulló destaca «el esfuerzo realizado por las pasadas generaciones para consolidar, especialmente en el ámbito doméstico, la institución arbitral como alternativa a la vía judicial y hacerla merecedora de la confianza de los operadores jurídicos. Con la creación del CEA se ha hecho una gran labor de impulso del arbitraje aunque todavía queda mucho camino por recorrer».