El PP se cisca en el futuro de nuestros hijos

Imputado e investigado son sinónimos, pero acusado no

4 / 04 / 2017 04:58

Actualizado el 29 / 11 / 2017 14:04

El Partido Popular en lugar de echar a todo el personal interino, contratado, sustituto, eventual, de confianza, etc., para así aligerar notablemente el gasto público (y porque son los únicos a los que se puede echar, dicho sea de paso), promete hacerles fijos, es decir funcionarios de carrera, o contratados laborales fijos. ¡Con dos cojones!.

¡Qué más da que andemos más cerca que lejos de los cuatro millones de empleados públicos, cuando hace más de cuarenta años, en 1075, no llegábamos ni al millón y medio! El papel lo aguanta todo…, y por lo que se ve, España y los españoles, también.

Basta con darse una vuelta por cualquier empresa privada, bancos, aseguradoras, etc., para darse uno cuenta de la gran cantidad de mesas vacías, y de la notable reducción de empleo que se ha realizado en todas partes, precisamente para reducir costes…, mientras que en el sector público es todo lo contrario: cada día hay más empleados  (y digo empleados, para no ofender a los auténticos trabajadores), pasando la mañana, gastando calefacción, aire acondicionado, teléfono, y dando de comer a las cafeterías próximas al “trabajo”, que eso al menos es de agradecer.

Y ahora a RAJOY Y MONTORO, CHAPUZAS A DOMICILIO, no se les ha ocurrido otra brillante idea que hacer fijos a los 300.000 interinos que parece ser existen en España, “transformándoles” en fijos, supongo que a través de unos concursos-oposición, debidamente amañados, para que la práctica totalidad se quede en los puestos que ocupan, interina o temporalmente.

Excuso decirles que una buena parte de ellos son enchufados, es decir personas que deben su puesto a amistades, relaciones políticas, etc., y que por tanto lo único que se pretende es dejarles el futuro asegurado, ante el previsible cambio de gobierno en las próximas elecciones, pues este gobierno no creo que pueda aguantar toda la legislatura…

 ¿Y qué pasa con los principios constitucionales de igualdad, mérito y capacidad, en el acceso a los empleos públicos, tal y como predica la Constitución vigente…? Pues les importa una higa, y digo una higa por no decir una mierda. Que también.

Muy claramente lo han dicho los voceros gubernamentales, y lo han repetido hasta la saciedad los tertulianos a sueldo del PP:  “se trata de hacer fijos a los interinos”.

Es decir, no se piensa en convocar unas oposiciones libres, a las que puedan concurrir nuestros hijos, por ejemplo, sino de transformar a los actuales empleados interinos y temporales en fijos, a través de algún procedimiento especialmente maquinado para la ocasión, supongo que un gigantesco concurso-oposición, en donde se valoren fundamentalmente los servicios prestados, con lo cual los opositores libres no tienen nada que hacer.

¿Hasta cuándo, Rajoy, vas a seguir agotando nuestra paciencia…?

El PP pide a la AN investigar al PSOE en el ‘caso Leire Díez’ por los pagos de la presunta trama

La jueza acepta la personación del PP en la causa contra Tezanos por presunto delito electoral

Nueve años después, la primera mujer bombero de Melilla tendrá que volver a examinarse: el Supremo rechaza su recurso

Villanueva de la Jara, absuelta de acoso laboral a una funcionaria a la que cambiaron de puesto

Opinión| Sobre el recurso del Partido Popular ante el Tribunal Supremo a raíz de la crisis de Ceuta

El Supremo niega la cautelarísima solicitada por el PP por las incomparecencias de ministros en el Senado

Lo último en Firmas

Instrucción

Opinión | Ni ley, ni solo de nietos: Una instrucción nula de pleno derecho (III)

Huelga

Opinión | El mundo al revés: El Gobierno secunda una huelga general contra la oposición

Trump

Opinión | El nombre que no figura: Trump pide votar como si estuviera en la papeleta; Wilson hizo lo mismo en 1918, en plena guerra, y perdió ambas cámaras

TRIBUNAL-CONSTITUCIONAL

Opinión | Aún hay jueces en el Tribunal Constitucional

La ciudadanía aprueba a Marchena al frente del juicio del 'procés'

Opinión | El sueño de Conde-Pumpido