PUBLICIDAD
PUBLICIDAD

¿Por qué se ha convertido el Open de Arbitraje en uno de los eventos de referencia de esta práctica extrajudicial?

|

Han bastado tres ediciones, dos celebradas y una tercera que arrancará el próximo 11 de mayo en la Fundación Rafael del Pino, para hacer del Open del Arbitraje, evento organizado desde la Asociación Europea de Arbitraje, como uno de los certámenes de referencia de este sector arbitral.

Le hemos preguntado a cuatro juristas como Pascual Sala, socio consultor de Roca Junyent, Miguel Ángel Serrano, socio responsable de procesal y arbitraje de Crowe Horwath en Madrid, Marlen Estévez es asociado senior en el despacho internacional King & Wood Mallesons y  Elena Sevila, asociada senior del área legal de Andersen & Tax & Legal por las claves del éxito de estas jornadas.

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD

Pascual Sala Sánchez es socio consultor del despacho Roca Junyent y responsable de su práctica extrajudicial. Ha sido presidente del Tribunal Constitucional, presidente del Tribunal Supremo y Consejo General del Poder Judicial y presidente del Tribunal de Cuentas.

Sobre este Open de Arbitraje destaca su formato y contenido.

“Uno y otro se complementan para atraer. El primero, porque trasciende una agilidad en la presentación y desarrollo de los temas del que carece cualquier otra exposición sobre este sistema alternativo al judicial para la resolución de controversias. Su adecuación a los tiempos de una competición deportiva le confiere dinamismo. El segundo, porque en cada edición de los “open” se examinan los aspectos más actuales del arbitraje o, cuanto menos, los más necesitados de apoyo o de corrección”, explica Sala.

PUBLICIDAD

Para este veterano jurista que confiesa estar más cómodo como profesional, “en el papel del árbitro , aunque valorando el papel central que, en la solución de controversias, cualquiera que sea su naturaleza, desarrollan los abogados de parte”, es necesario este tipo de eventos “por el dinamismo  que les acompaña, lo que no significa que no sean necesarios también los que se desarrollan desde unos parámetros de estricta técnica jurídica en sus múltiples manifestaciones. Aquí funciona igualmente la nota de la complementariedad para abarcar en su conjunto el tema arbitral y promocionar su desarrollo”.

También la preguntamos cuál es la causa que el arbitraje no haya cuajado a nivel doméstico e interno, como si ha hecho a nivel internacional.

PUBLICIDAD

“Quizá por un incompleto conocimiento de las ventajas del arbitraje como sistema de solución de controversias. El arbitraje, como he procurado destacar antes, es un sistema alternativo -no contrario, como algunas veces parece presentarse-  al judicial en el cometido de resolver controversias fundamentalmente jurídicas. La flexibilidad, confidencialidad, predictibilidad, rapidez -al no estar supeditado, sobre todo, a la cadena de recursos que suele acompañar a los procedimientos judiciales-  y la especialización deberían valorarse también en los arbitrajes domésticos y no solo en los internacionales”.

PUBLICIDAD

Pascual Sala: En cada edición de los ‘open’ se examinan los aspectos más actuales del arbitraje o, cuanto menos, los más necesitados de apoyo o de corrección

Para Sala, “ello exige que se comprenda, en sus justos términos, el principio de intervención judicial mínima en el arbitraje, para evitar que se convierta en una primera instancia del proceso judicial, de tal suerte que se circunscriba a funciones de apoyo y de salvaguarda del orden público procesal y no se extienda a valoraciones de fondo sin ulteriores posibilidades de rectificación”.

A su juicio “es necesario, también, el cuidado de la calidad del laudo, aspecto éste que puede ser cumplido, en el arbitraje institucional, por las Cortes Arbitrales, aunque siempre con respeto a la independencia del árbitro. En fin, creo que la superación de éstos y otros temores y, principalmente, el auténtico conocimiento por particulares y empresas del aporte positivo que el arbitraje significa en la consecución de su finalidad, se traducirá en un claro desarrollo de su uso”.

El arbitraje aún debe crecer más a nivel interno en nuestro país

Miguel Ángel Serrano es el socio director del departamento de Procesal y Arbitraje de Crowe Horwath en la capital de España. Un especialista en esta materia extrajudicial y árbitro de las principales cortes de nuestro país. Participó como ponente en la segunda edición de este Open de Arbitraje.

Sobre este certamen, que en unos días tendremos su tercera edición, destaca que  los temas actuales del arbitraje doméstico e internacional se tratan con suma calidad y profesionalidad, de forma creativa, original y dinámica, propiciando la interrelación entre los ponentes y asistentes”.

PUBLICIDAD

También destaca que se fomenta la participación de las empresas. Aspecto éste de gran importancia, ya que permite: (i) conocer otras perspectivas; y con ello, (ii) alcanzar un conocimiento más completo, así como una mejora, de la institución del arbitraje.

Miguel Angel Serrano de Crowe Horwath y José Rosell, abogado y arbitro español internacional en la edición del 2016.

Para Serrano estamos ante un “referente y cita obligada para todos los profesionales que estamos interesados en el arbitraje. Creo que eventos de este perfil hacen bastante falta para conocer el arbitraje de otra manera”.

Nuestro interlocutor prefiere ser árbitro que abogado de parte en los diferentes asuntos que acaban en esta nueva jurisdicción.

Sobre la falta de arraigo del arbitraje a nivel doméstico destaca que “Es sobre todo por el desconocimiento del arbitraje, en general, por una gran mayoría de sus potenciales destinatarios; las malas experiencias de toda índole vividas en el seno de un procedimiento arbitral doméstico. Al mismo tiempo, la desconfianza generada por algunos casos que han alcanzado una gran repercusión mediática –pese a constituir auténticas excepciones, en modo alguno representativas de la verdadera realidad del arbitraje en España”.

Miguel Ángel Serrano: Creo que eventos de este perfil hacen bastante falta para conocer el arbitraje de otra manera

Para este jurista “debe ponderarse que tanto los abogados como nuestros clientes estamos acostumbrados a contar con el “paraguas protector” que entraña la posibilidad de agotar todas las instancias y recursos previstos en la legislación española.

De ahí que cueste adoptar la decisión de acudir al arbitraje, pues te la juegas a una carta (“one shot”). Y buena prueba de lo anterior lo constituye el hecho de que, sin perjuicio de la anulación y revisión del laudo contemplada en nuestra Ley de Arbitraje, así como de la existencia del habitual escrutinio o examen previo del borrador del laudo arbitral por las cortes e instituciones arbitrales, se han venido modificando recientemente algunos de los reglamentos de dichas cortes e instituciones para introducir, normalmente con carácter facultativo, la figura del recurso contra el laudo dictado el denominado “recurso de apelación”.

Las empresas hablan de cómo emplean el arbitraje

Marlén Estévez es asociado senior en el despacho internacional King & Wood Mallesons.  Lleva doce años vinculada al mundo procesal y de arbitraje. Primero en Cuatrecasas y luego en SJ Berwin firma que luego dio lugar a este despacho global. “He procurado combinar la parte procesal con la arbitral en el ejercicio profesional”.

Ha acudido a la última edición del Open de Arbitraje y en esta ocasión será moderadora de una mesa en la que prestigiosas empresas como Mediaset, Repsol o Banco Popular contarán de forma abierta cuál es su relación con el arbitraje y en qué momento han empleado este tipo de procedimiento extrajudicial.

Desde su punto de vista “si contásemos con una corte arbitral nacional de más proyección internacional, en lugar de la dispersión que hay en estos momentos, es posible que en nuestro país se generasen más arbitrajes internacionales de calado”.

Esta reputada abogada confiesa ser una seguidora del Open Arbitraje y su formato diferente a cualquier evento jurídico. Además reconoce estar más cómoda como abogada de parte que de árbitro en determinados asuntos.

En la edición del año pasado, Elena Sevila, primera por la izquierda moderó una mesa sobre arbitraje internacional.

Un trabajo que ya las empresas conocen y que muchas de ellas valoran en su medida. “El primer año no pude asistir, pero sí lo hice el año pasado. Es un formato fresco y diferente y genera mucha interacción entre el público y los ponentes. También permite mantener la atención y el interés toda la jornada por la altura de los temas, ponentes y el tratamiento que se da de ellos. Es una de las grandes novedades de los últimos años. No se ha resentido por ello ni la profesionalidad ni el rigor de los temas abordados”, indica.

Marlen Estévez: Es un formato fresco y diferente y genera mucha interacción entre el público y los ponentes

Para nuestra interlocutora que moderará una mesa de este evento reconoce que “ha sido más sencillo de lo que pensaba ‘vender’ a mis colegas de debate la idea de cara a que formaran parte del panel de expertos para hablar del arbitraje y el mundo de la empresa. Creo que al final hemos conseguido unos ponentes de primera línea en sectores destacados de nuestra economía donde ya se usa el arbitraje en determinados asuntos”.

La idea de este panel de expertos es conocer mejor cómo han introducido el arbitraje en sus procedimientos y que nivel de satisfacción tienen en estos momentos de este procedimiento extrajudicial.

Para Estévez aún es necesario crear una cultura de arbitraje en nuestro país de cada a que esta práctica cuaje mejor a nivel interno como igual se ha hecho un hueco a nivel de arbitraje internacional.

Construcción, un sector que acepta el arbitraje

En este OPEN de Arbitraje habrá una mesa sobre arbitraje y su desarrollo en el sector de la construcción. Lo va a moderar Elena Sevila, asociada de Andersen Tax & Legal, quien ya conoce este evento de la edición anterior donde también fue moderadora de otra mesa de expertos.

Esta abogada que inició su carrera profesional en despachos internacionales. “realicé un máster en arbitraje internacional en Ginebra para profundizar en la práctica. Siempre he combinado la práctica arbitral con la litigación”.

Nuestra interlocutora se encuentra más cómoda como abogada de parte que como árbitro “todavía soy joven para gestionar arbitrajes una práctica donde no es sencillo ubicarse”, aclara.

Desde esta perspectiva reconoce que al final gracias a este trato su conocimiento de la empresa es notable.

Para esta experta en este método extrajudicial “contar con la cláusula arbitral en los contratos ya firmados por ambas partes ayuda a la empresa a saber que si tiene una controversia tendrá que acudir a la vía arbitral. Muchos asuntos se solucionan así desde el arbitraje porque ya está incluido en los contratos. Pocos temas se han arreglado vía arbitral ya con el conflicto abierto y sin esa previsión en el contrato previa”, indica Sevila.

Sobre este Open de Arbitraje “es un evento diferente para un mundo pequeño con los mismos actores y sus conferencias magistrales. Se agradece un nuevo formato que ayude a conocer mejor esta práctica. Es muy participativo y ayuda a que el arbitraje llegue a más gente”, señala.

Que el arbitraje haya cuajado en un sector como el de la construcción, con diferentes interlocutores no es casualidad, a juicio de esta abogada.

Elena Sevila: Se agradece un nuevo formato que ayude a conocer mejor esta práctica. Es muy participativo y ayuda a que el arbitraje llegue a más gente

“Hablamos de arbitrajes de inversión con las partes de nacionalidades diferentes. Por lo general, la obra se realiza en países que no siempre cuentan con un sistema judicial estable e independiente. Esto hace que puedas cuestionarte a qué tribunal acudir si surge el problema”.

Otro elemento que ayuda al fomento de la práctica arbitral es el componente técnico de estos arbitrajes “los jueces no tienen la ‘expertise’ para ver el progreso de obra y sus certificaciones, materia que requiere mucho experto. Son obras complejas donde intervienen muchos elementos. El asunto suele ser los plazos que se incumplen y esta cuestión los jueces no lo dominan, de ahí el acudir a un arbitraje con expertos en la materia”.