La firma decana en derecho laboral en España creada en 1940 por Antonio Antrás de Togores, al que le sucedió José María Antrás Badía como socio director, primero y ahora como presidente, acaba de incorporar a Miquel Queralt, director de relaciones laborales de Caixa Catalunya como socio. Con esta incorporación la firma está formada por quince abogados de los que doce son socios. Los expertos la señalan como el despacho laboral de más importancia en Barcelona.
Bernat Antrás ya es la tercera generación de abogados laboralistas que impulsa este despacho de abogados. Ahora es el socio director de la firma “La incorporación de Miquel va a venir a reforzar el despacho. Le conocemos de hace años y sabemos el prestigio que tiene. Y que es buena persona. Para nosotros es fundamental que los socios sean buenas personas, así nos llevamos bien con ellos”. Queralt fue director de relaciones laborales de Caixa Catalunya, socio en Rodés y Sala, en Gómez-Acebo y Pombo y en PwC.
Para el socio director de Antrás Abogados Asociados “ahora se daban las circunstancias de su incorporación y de ahí que ya formé parte de nuestro equipo de profesionales”. Bernat recuerda que siempre hemos tenido claro lo que queremos ser como despacho de abogados “siempre apostamos por mantenernos en la especialidad de derecho laboral, como despacho de empresa. Y tenemos claro que está radicado en Barcelona y no se va a ir a ningún otro sitio. Queremos ser uno de los bufetes de referencia de la empresa catalana”.
Los impulsores de este despacho de abogados han tenido claro siempre ser fuertes en una plaza concreta “donde tenemos buenas relaciones con empresas, sindicatos, administración autonómica y de justicia. Ya acompañamos a nuestros clientes por toda España pero no hemos tenido necesidad de crear otras sedes fuera de la propia. Nuestra apuesta ha pasado y pasa por ser el despacho laboral de referencia de Barcelona”, aclara el socio director del bufete. De hecho en estos momentos estructuras legales especializadas en laboral en esta ciudad de un tamaño parecido se encuentran en Cuatrecasas y Garrigues, exclusivamente.
En esta línea de crecimiento progresivo la incorporación de Queralt, un abogado con experiencia en despachos destacados aportará un plus de calidad evidente a la firma. “La filosofía de funcionamiento de este despacho es diferente a la de las grandes firmas. Aquí a los abogados se les hace socios. No entendemos el ejercicio de la profesión como empleado. En la actualidad, de los 15 abogados, trece son socios, los dos juniors necesitan de un tiempo de adaptación, pero por estatutos acabarán siéndolo. Creemos que ejercerán mejor la profesión si se sienten parte de la organización”.
Con esta fórmula de fidelización tan peculiar, el profesional está arraigado en el despacho y rechaza ofertas de otros bufetes y el propio cliente está tranquilo porque sus asuntos laborales los lleva alguien con experiencia, como la que tienen cada socio. “En esta coyuntura logramos que el profesional no trabaje para el despacho y sí para el cliente. Al final de esta situación se beneficia el bien común y el prestigio de nuestra firma”, señala. Bernat no oculta que al ser todos socios “la relación que hay en el día a día es diferente, muy de igual a igual”.
“Nos pasamos el dia estudiando”
Para este experto en relaciones laborales “una profesión como la nuestra requiere de estudio y formación de manera continuada. Es la única manera de poder seguir los cambios del legislador e interpretar los fallos de los diferentes tribunales de la jurisdicción social. Si no estás en el primer nivel, con la competencia que hay, no podrás ejercer la profesión de abogado en estos momentos. El despacho advierte que lo peor de la crisis ha pasado “ahora hacemos algunas reestructuraciones de empresas pero no al nivel de hace unos años. El asesoramiento es más agradable. Hay bastante pleito pero menos regulaciones de empleo. Nuestros clientes amplían plantilla y crecen en negocio”.
A este profesional le preguntamos también sobre dos cuestiones de actualidad. El registro de la jornada de trabajo ya tiene un nuevo fallo del Tribunal Supremo, el segundo, en contra de esa regulación, lo que ya genera su jurisprudencia “Pedimos a nuestros clientes prudencia sobre este tema, pese a ello. Hay que leer a fondo las sentencias para entender realmente lo que dicen y ver con rigor cuál es su alcance. En esta materia el Supremo determina que no hay una obligación de registro de la jornada de los trabajadores en jornada completa”.
Para Bernat este fallo “no impide que se haga el registro de los trabajadores y su jornada a tiempo parcial y que no subsista la obligación de un control sobre las horas extras y de informar de ellas. La gran pregunta que se formula es si tengo que informar y registrar dichas horas extras, esto en cierto modo genera un control sobre la jornada de trabajo. La inspección de trabajo puede exigir el control de las horas extras de trabajo y de hecho nos dicen algunos clientes que las campañas de la inspección sobre el registro de la jornada no se ha paralizado como consecuencia de dichas sentencias. Sin embargo si te llega la inspección de trabajo hay que explicarles que esta obligación en esos términos no existe”.
Hay que hacer control de las horas extras de alguna forma
Desde su punto de vista “no volveremos a la situación anterior al control horario de la jornada. Las empresas tendrán que implantar unas fórmulas para poder acreditar que las horas extras se realizan, declaran, cotizan y remuneran pero no es lo mismo que tener un control horario de toda la plantilla. Habrá que ver como se hace este procedimiento en la práctica”.
Otra cuestión que le preguntamos es sobre el binomio tecnología y flexibilidad laboral, tan en boga en los últimos meses “Hay que darse cuenta que este tema está relacionado con el anterior. Hay muchos trabajadores que hoy en día trabajan desde cualquier sitio por diferentes circunstancias. Hay que ver como se controla ese tiempo de trabajo. Hoy en día se puede trabajar en el lugar y la hora que más le convenga a uno”. Para Bernat el presentismo se va a ir transformando “eso hará que lo más importante sea el valor añadido que aporta cada trabajador en su empresa y si es eficaz y productivo”.
A su juicio, la revolución que se espera, no es tanto a nivel formativo “como en los niveles de remuneración que la empresa ponga a disposición de sus profesionales. El gran debate del futuro es saber cuáles son los sistemas de remuneración. No es sencillo a través de la negociación colectiva diseñar esos modelos retributivos individuales que buscarán saber cuál es la aportación de los servicios de cada profesional a su empresa”. Ahora despachos Antrás Abogados Asociados trabaja en el diseño de esos sistemas de remuneración para algunas empresas que ya demandan este tipo de asesoramiento.